La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos solo incumbe a sus autores, y su publicación en la Revista Internacional del Trabajo no significa que la OIT las suscriba.
Artículo original: «Green Jobs, Labour Market Transitions and Social Protection: Longitudinal Analysis for Viet Nam». International Labour Review 165 (1). Traducción de Marta Pino Moreno. Traducido también al francés en Revue internationale du Travail 165 (1).
1. Introducción
La transición ecológica, proceso que consiste en la sustitución de sistemas energéticos basados en combustibles fósiles por fuentes de energía renovables, es crucial para mitigar el cambio climático y promover el desarrollo sostenible. Los empleos verdes, cuyas características contribuyen a preservar o restaurar el medio ambiente, son un elemento fundamental en la reducción de la huella ambiental humana y la adaptación a sus efectos adversos.1 A medida que el mundo se enfrenta a la necesidad de dar una respuesta rápida e integral al cambio climático, la transición hacia ocupaciones verdes surge como una estrategia clave para fomentar la resiliencia ecológica y garantizar un futuro sostenible. Según la OIT, la transición a una economía verde podría generar 24 millones de nuevos empleos en todo el mundo para 2030, especialmente en sectores como las energías renovables, la eficiencia energética y la agricultura sostenible (OIT 2018). No obstante, esta transición tiene importantes consecuencias para los mercados de trabajo, ya que la creación de nuevos puestos en algunas empresas y sectores (por ejemplo, las energías renovables) tenderá a coincidir con reducciones de personal en otros (por ejemplo, las industrias tradicionales de combustibles fósiles).
A lo largo de la transición, los avances hacia el objetivo de lograr un crecimiento verde tendrán repercusiones de amplio alcance, pero dispares. A medida que desaparezcan los empleos contaminantes, surgirán ocupaciones verdes como resultado de la descarbonización de las industrias con altas emisiones de carbono, entre otros procesos, y debido al aumento de la demanda de mano de obra en actividades destinadas a proteger y restaurar los ecosistemas. Quienes se incorporan por primera vez al mercado de trabajo podrían encontrar empleo en ocupaciones en expansión, al tiempo que otras personas podrían sufrir despidos conducentes a una situación de desempleo prolongado o incluso al abandono de la población activa. La capacidad de pasar a ocupar empleos verdes no se distribuye de manera homogénea. Es previsible que los trabajadores con las calificaciones pertinentes estén mejor preparados para esa transición. Las características demográficas, como la edad y el sexo, también afectan a las tasas globales de transición laboral y pueden influir en el proceso por el que se deja atrás un empleo no verde para ocupar un empleo verde. Otros factores, como las calificaciones y la ubicación, también pueden ser determinantes. Por ejemplo, los empleados muy calificados y los que viven en zonas urbanas suelen trabajar en ocupaciones con mayor intensidad de empleo verde, por lo que su transición a la economía verde podría ser más fluida que la de los trabajadores menos calificados de zonas rurales (Bluedorn et al. 2022). En consecuencia, las políticas de apoyo a los programas de educación y formación, junto con medidas de protección social, podrían ser esenciales para garantizar una transición justa que beneficie a todos los trabajadores. En este sentido, los enfoques «basados en tareas» por ocupaciones para definir los empleos verdes —como el utilizado en este artículo según se explica en el apartado 3— se han considerado particularmente útiles para fundamentar la formulación de políticas relativas al mercado laboral y al desarrollo de competencias (OCDE 2023).2
El presente artículo persigue un triple objetivo. En primer lugar, trata de cuantificar la proporción de empleos verdes en el contexto de un país en desarrollo: Viet Nam. Aunque la bibliografía recoge diversas mediciones de la «dimensión verde» de una ocupación, aquí se adopta un enfoque basado en tareas, que se considera idóneo para comprender la importancia de las competencias y las calificaciones. Además, la taxonomía de este modelo corresponde a la versión actual de la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO-08), lo que permite comparar los datos con los de otras economías en desarrollo y desarrolladas. Al utilizar este enfoque se observa que los empleos verdes son escasos en Viet Nam, una situación que podría ser coincidente con la de otros países en desarrollo.
El segundo objetivo es examinar la transición de los trabajadores hacia y desde empleos verdes en Viet Nam a lo largo del tiempo. Además de las tasas globales de transición, se tienen en cuenta la edad, el sexo y la educación como factores que influyen en la capacidad de los distintos tipos de trabajadores para transitar hacia un empleo verde. Se observa que los trabajadores más jóvenes, las mujeres y las personas con menor nivel educativo se encuentran en desventaja al desplazarse hacia las ocupaciones verdes en Viet Nam. Estos resultados indican que unas políticas específicas para ayudar a estos grupos de trabajadores podrían facilitar la transición ecológica.
El objetivo final es poner de relieve la importancia de la protección social en la transición hacia las ocupaciones verdes en Viet Nam. La bibliografía aporta evidencia empírica sobre la posibilidad de que los regímenes de protección social (como las prestaciones por desempleo) faciliten la reasignación de puestos de trabajo durante las transiciones estructurales. Sin embargo, existen pocos estudios sobre este tema referidos a la transición hacia la economía verde, especialmente en los países en desarrollo. El presente artículo trata de colmar esta laguna, partiendo de la hipótesis de que los mecanismos de protección social en Viet Nam son un factor crucial para facilitar las transiciones laborales de los trabajadores muy calificados hacia empleos verdes. En comparación con otros grupos, estos trabajadores podrían obtener mayores ventajas debido a la adaptabilidad de sus calificaciones y a su capacidad para utilizar eficazmente las políticas del mercado laboral. Los resultados corroboran esta hipótesis: se observa una asociación positiva entre la protección social y la transición de los empleos marrones a los empleos verdes en Viet Nam, y el efecto es significativo para los individuos muy calificados. La relación se invierte en el caso de los movimientos desde empleos verdes hacia empleos marrones, lo que confirma que la protección social puede facilitar la transición ecológica.
El resto de este artículo se estructura del siguiente modo. Tras una breve revisión de la bibliografía sobre el impacto de la transición ecológica en los mercados de trabajo y la importancia de la protección social (apartado 2), se procede a explicar el enfoque basado en tareas y la metodología empírica utilizada para examinar las transiciones a través de diferentes estados del mercado laboral (apartado 3). El análisis se desarrolla en dos etapas. Por un lado, se analizan las transiciones en el mercado laboral vietnamita y se establecen comparaciones entre características sociodemográficas como el sexo, la edad y el nivel educativo. Por otro, se estudia el efecto del seguro social en la probabilidad de transitar hacia un empleo verde (apartado 4). Por último, se recogen algunas observaciones finales (apartado 5).
2. Efectos de la transición ecológica en los mercados laborales e importancia de la protección social
Es relativamente amplio el conjunto de investigaciones que, hasta la fecha, han señalado las posibles repercusiones de la transición ecológica en los mercados laborales, calculadas mediante análisis ex ante o vastas simulaciones de los efectos de la ecologización de la economía. Por ejemplo, la OIT ha estimado que los esfuerzos por mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 °C podrían suponer un aumento neto de aproximadamente 18 millones de puestos de trabajo, como resultado de la desaparición de casi 6 millones y la creación de unos 24 millones de empleos (OIT 2018). Según cálculos más recientes de la Unión Europea, el número de puestos que se perderán en actividades de altas emisiones sin que los trabajadores puedan ser reabsorbidos por otros sectores es relativamente pequeño. Sin embargo, es probable que la creación y la destrucción de empleo se distribuyan de forma desigual, dado que las ocupaciones verdes suelen requerir calificaciones más altas que los empleos marrones en vías de extinción (Vandeplas et al. 2022).
De hecho, la evidencia disponible basada en datos más desagregados y en microdatos muestra que la ecologización de la economía tiene efectos heterogéneos en los distintos segmentos del mercado laboral. Así, las calificaciones y los niveles educativos de los trabajadores influyen en los riesgos y oportunidades del mercado laboral creados por la transición ecológica. Por ejemplo, en estudios de una selección de países de todo el mundo se ha demostrado que las nuevas ocupaciones verdes tienden a surgir en los niveles de calificación más altos (OIT 2019). Del mismo modo, según se concluye en un estudio de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) (OCDE 2023) sobre los países de la OCDE, los empleados en puestos que implican tareas verdes suelen haber alcanzado mayores niveles educativos y de calificación que quienes desempeñan funciones no verdes. Se observa asimismo una importante dimensión de género en el impacto laboral de la transición ecológica, ya que las mujeres están infrarrepresentadas en los empleos verdes.
En los últimos años han proliferado los estudios que hacen hincapié en los efectos de la transición ecológica desde una perspectiva transversal. Sin embargo, siguen siendo infrecuentes las investigaciones sobre los flujos reales del mercado de trabajo, al igual que los análisis empíricos acerca de las trayectorias individuales vinculadas a la ecologización de la economía. Los pocos estudios con enfoque empírico publicados hasta la fecha señalan la heterogeneidad de las transiciones laborales por grupos de trabajadores. Uno de esos análisis, basado en una muestra de países de Europa y América del Norte, indica que los trabajadores con empleos más contaminantes tienen menos probabilidades de pasar a desempeñar empleos más verdes, en tanto que un mayor nivel de calificación se adecua mejor a las oportunidades de empleo verde (Bluedorn et al. 2022). Otros estudios anteriores, basados en datos del mercado laboral estadounidense, coinciden en que, como los empleos verdes suelen exigir mayores competencias cognitivas y analíticas, la transición hacia estas funciones es más factible para los trabajadores con niveles más altos de educación y experiencia previa en campos técnicos (Consoli et al. 2016). Estas conclusiones se confirman parcialmente en una investigación sobre las transiciones laborales, basada en microdatos de los países de la OCDE, en la que se concluyó que la educación es el impulsor principal de las transiciones individuales desde la desocupación (desempleo o inactividad) hacia los empleos verdes (Causa et al. 2024). También se destacan en dicho estudio otras características sociodemográficas asociadas a trayectorias laborales específicas en la transición ecológica. En particular, las mujeres parecen tener muchas menos probabilidades que los hombres de pasar de la desocupación a los empleos verdes. Por otro lado, aunque los trabajadores con ocupaciones muy contaminantes se exponen a un mayor riesgo de despido, esto no entraña un mayor riesgo de desempleo de larga duración. Curtis, O’Kane y Park (2024), basándose en un amplio conjunto de microdatos, concluyen que los trabajadores de edad avanzada y los que carecen de educación terciaria parecen ser menos propensos a realizar transiciones a empleos verdes en los Estados Unidos. Estos autores constatan asimismo que la persistencia de los individuos en industrias intensivas en carbono varía enormemente dependiendo de las características del mercado laboral, y que la disponibilidad de empleos alternativos en el entorno más cercano es un factor determinante de sus trayectorias.
Sin embargo, son mucho más infrecuentes los análisis empíricos sobre los efectos de la transición ecológica en el mercado laboral de países no europeos ni pertenecientes a la OCDE, en particular los países en desarrollo. En un análisis reciente con datos de la Argentina se estima que entre el 23 y el 25 por ciento de los trabajadores están ocupados en empleos con un alto potencial ecológico, pero apenas el 11 o 12 por ciento se encuentran en empleos verdes formales. Los autores también muestran que los grupos con más probabilidades de ocupar empleos verdes son los hombres, las personas de edad avanzada, las que tienen calificaciones de alto nivel y los trabajadores de sectores como la construcción, el transporte, la explotación de minas y canteras y las industrias manufactureras (de la Vega, Porto y Cerimelo 2024). También se han llevado a cabo investigaciones en Asia. Según un estudio reciente realizado en la India, las personas que ocupan empleos verdes o intensivos en carbono suelen ser hombres, jóvenes y con un nivel de estudios ligeramente superior (Ham, Vázquez y Yanez-Pagans 2025). En Indonesia, los hombres con estudios también están sobrerrepresentados en las ocupaciones verdes (Granata y Posadas 2024). Por último, con respecto a Viet Nam, un estudio comparativo de los mercados laborales de Francia y Viet Nam realizado en 2024 indica que la educación tiene una influencia considerable en las transiciones hacia empleos verdes desde otra ocupación (Duman y Ananian 2024). Esto concuerda con un estudio del Banco Mundial en el que también se utilizan datos de la encuesta de población activa de Viet Nam de 2021 para distinguir los empleos verdes por categoría de ocupación y se indica que las calificaciones exigidas son mayores que en otros empleos (Doan et al. 2023).
Otro aspecto al que no se ha dedicado mucha atención, a tenor de la bibliografía publicada hasta la fecha, es la utilidad de las políticas y del marco institucional para facilitar las transiciones laborales y apoyar a los trabajadores durante la ecologización de la economía. En concreto, la protección social —especialmente los regímenes que tratan de paliar la pérdida de empleo y el desempleo— es una institución indispensable que puede influir en la experiencia de los individuos en el mercado de trabajo. Los programas de protección social están diseñados para mitigar los riesgos a lo largo del ciclo vital y proporcionar apoyo durante las disrupciones del mercado de trabajo, como el desempleo.3 En este último caso, el apoyo a los ingresos y las prestaciones por desempleo proporcionadas mediante la protección social pueden complementarse con políticas activas del mercado de trabajo diseñadas para mejorar los resultados de quienes no tienen empleo, con medidas como la asistencia en la búsqueda de empleo, los programas de formación y los empleos subvencionados (Crépon y van den Berg 2016).
En Viet Nam los seguros sociales cubren los riesgos relacionados con la vejez, la salud, la maternidad, los accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, las cargas familiares y el desempleo. Las prestaciones por desempleo se destinan a los ciudadanos ocupados en los sectores público y privado, incluso si tienen contratos estacionales, por obra, de duración determinada o indefinidos, así como a ciertas categorías de personal militar, empleados de cooperativas y negocios familiares. En la mayoría de los casos, para tener derecho a la prestación se requiere haber cotizado al menos 12 meses en los últimos 24 meses. Las prestaciones ascienden al 60 por ciento de los ingresos de referencia, pero no pueden superar el quíntuplo del salario mínimo aplicable. Se establecen 15 días de carencia desde la fecha de alta en la situación de desempleo, y el periodo máximo de la prestación es de tres meses. Las prestaciones por desempleo se rigen por disposiciones de apoyo a la inserción laboral y la formación profesional, de manera que, en el caso de algunos beneficiarios, la asignación del seguro se combina con políticas activas del mercado de trabajo (AISS 2022).4 Sin embargo, solo un número limitado de beneficiarios de prestaciones por desempleo accede a la formación profesional (OIT e ILSSA 2022).5
Varios análisis han señalado la importancia de la protección social y las prestaciones por desempleo para ayudar a los trabajadores a superar las disrupciones causadas por la transición ecológica, con medidas que garantizan la seguridad de los ingresos y la continuidad de las empresas (OIT 2025). Sin embargo, son relativamente pocos los estudios que examinan el impacto de estos regímenes en las transiciones laborales y en la reasignación de puestos de trabajo ante la progresiva ecologización de las economías. Sin embargo, algunas investigaciones arrojan luz sobre la posibilidad de promover la reasignación de puestos con las prestaciones por desempleo en el contexto de la transformación estructural. Por ejemplo, Boeri y Macis (2010), tras analizar la creación y destrucción de empleo en una amplia muestra de países, observan un efecto positivo y estadísticamente significativo de la adopción de regímenes de prestaciones por desempleo en la reasignación de puestos de trabajo, aunque este impacto desaparece con el tiempo. Se trata de un resultado coherente con las predicciones teóricas, en particular las que proyectan que las prestaciones por desempleo pueden incentivar la renuncia al empleo actual en una empresa. Un estudio reciente de los mercados laborales estadounidense y europeo muestra, asimismo, que las reasignaciones de puestos hacia sectores productivos tras un choque de la productividad sectorial son especialmente elevadas cuando se aplican políticas de ampliación de las prestaciones por desempleo (García-Cabo, Lipińska y Navarro 2023).
Los citados estudios se centran en los efectos promedio, sin examinar el impacto del seguro de desempleo en la reasignación de puestos de trabajo por grupos de población, dependiendo de factores como las calificaciones o los niveles educativos. No obstante, en cuanto a la influencia de las prestaciones por desempleo en la extinción de la relación de trabajo, un reducido número de estudios han destacado los efectos diferenciales entre grupos, en particular para los trabajadores de edad avanzada (Le Barbanchon, Schmieder y Weber 2024).
En el contexto de la transición ecológica, la mayoría de los estudios existentes tienen por objeto los países desarrollados y son pocos los que señalan un posible impacto positivo de las prestaciones por desempleo. La OCDE (2024) indica que los costos de la pérdida de empleo son mayores para los trabajadores de las industrias con altas emisiones y aboga, en consecuencia, por políticas que apoyen los ingresos y faciliten las transiciones laborales. Además, los resultados obtenidos por Causa et al. (2024), basándose en datos europeos, llevan a concluir que las prestaciones por desempleo podrían efectivamente promover las transiciones hacia ocupaciones verdes. Los autores observan que esta política está asociada, aunque con escasa significación estadística, a una mayor probabilidad de transición de la desocupación al empleo verde.
Por último, una parte importante de la bibliografía se ha centrado en los efectos de las políticas activas del mercado de trabajo, sobre todo durante el último decenio (Le Barbanchon, Schmieder y Weber 2024). Estas políticas suelen complementar las prestaciones por desempleo, entre otras cosas mediante ayudas a la inserción laboral y a la formación. Las evaluaciones del impacto del apoyo a la inserción laboral en el tipo de empleo son relativamente escasas, aunque algunos estudios indican que los servicios de asesoramiento tienen un impacto positivo en los ingresos (McConnell et al. 2021; Michaelides y Mueser 2020). Por otra parte, los programas de formación tratan de reducir los desajustes de la calificación en el mercado laboral y propiciar que los trabajadores accedan a mejores empleos. En consecuencia, podrían facilitar la transición hacia ocupaciones verdes, sobre todo cuando estas se asocian con resultados más ventajosos para los trabajadores. En este sentido, la bibliografía permite constatar que los programas de formación en el empleo ejercen una influencia positiva, siquiera modesta o temporal, sobre la calidad del empleo (Hirshleifer et al. 2014; Grunau y Lang 2020; Doerr y Novella 2024). Consoli et al. (2016), por su parte, muestran que los factores relacionados con las calificaciones afectan significativamente a la transición ecológica, más allá del ámbito de las políticas educativas, y destacan la importancia de las políticas de apoyo al desarrollo de competencias, como el aprendizaje práctico, para facilitar la movilidad laboral hacia las ocupaciones verdes. Al parecer, las medidas de política relacionadas con las competencias revisten especial interés para los trabajadores con calificaciones bajas y medias, que encuentran mayores dificultades para acceder a la formación o transitar hacia nuevos empleos que los trabajadores muy calificados (Vandeplas et al. 2022).
Desde una perspectiva complementaria de la bibliografía existente, los siguientes apartados muestran que las transiciones a empleos verdes —en el contexto de Viet Nam como país en desarrollo— dependen de la edad, el sexo y la educación. Se examina la influencia de la protección social en la transición verde de Viet Nam y se defiende la tesis de que el seguro social apoya significativamente la transición hacia empleos verdes, sobre todo en el caso de las personas con un alto nivel educativo.
3. Datos y metodología
3.1. Definición de empleos verdes, marrones y neutros
No existe una definición universalmente aceptada de «empleo verde», aunque la bibliografía destaca sistemáticamente la importancia de las calificaciones, sobre todo en el contexto de las transiciones laborales (véanse más detalles en Duman y Ananian 2024). Un enfoque común define la dimensión verde de las ocupaciones en función de sus tareas, a partir de la base de datos O*NET elaborada por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos. Las tareas se clasifican según su contribución a la sostenibilidad ambiental y la reducción de emisiones. Dierdorff et al. (2009) clasifican las ocupaciones verdes en tres categorías: ocupaciones «verdes nuevas y emergentes», ocupaciones «con competencias ecológicas mejoradas» y ocupaciones «con demanda en aumento por la ecologización». Sobre esta base, Vona et al. (2018) formulan una medida continua de la intensidad verde de las ocupaciones basada en la proporción de tareas verdes dentro de cada ocupación, según la Standard Occupational Classification (SOC) en el nivel de ocho dígitos.6 Las ocupaciones sin tareas verdes puntúan cero. A continuación, estas puntuaciones se promedian al nivel de seis dígitos para establecer su correspondencia con los datos de empleo disponibles. Las ocupaciones marrones, en cambio, se definen por su sobrerrepresentación en industrias muy contaminantes. Una ocupación se clasifica como marrón si tiene al menos siete veces más probabilidades que el promedio de aparecer en este tipo de industrias (Vona et al. 2018). Las ocupaciones que no son ni verdes ni marrones se consideran neutras.
Esta metodología ha sido adoptada por varios investigadores, que han establecido correspondencias entre la nomenclatura de la SOC y las categorías de la CIUO-08 (Scholl, Turban y Gal 2023; Bluedorn et al. 2022; Elliott et al. 2021; Valero et al. 2021). Las puntuaciones de intensidad de tareas verdes y de propensión marrón de las ocupaciones en el nivel SOC de ocho dígitos se convierten a la CIUO-08 con diferentes estrategias de ponderación y en varios niveles de agregación. Debido a la correspondencia con las ponderaciones de empleo, la puntuación de intensidad verde y marrón puede ser positiva en el marco de la CIUO-08 para algunas ocupaciones, mientras que otras no contienen puntuaciones de tareas verdes ni de propensión marrón. A cada trabajador se le asigna una puntuación de intensidad verde y marrón dependiendo de las características de su ocupación. Así es posible analizar diversos resultados del mercado laboral y de la economía en su conjunto, como la proporción de empleos verdes a lo largo del tiempo, la innovación, los efectos de la intensidad verde y marrón en las transiciones entre distintos tipos de situación laboral y la relación entre la dimensión verde del empleo y la productividad.
La definición de ocupaciones verdes y marrones en este artículo se basa en la medida obtenida mediante la metodología de conversión de la taxonomía SOC a la CIUO descrita en Scholl, Turban y Gal (2023). Como ya se ha señalado, hay otros estudios que aplican enfoques similares. Sin embargo, Scholl Turban y Gal proporcionan las puntuaciones verdes y marrones más detalladas para las ocupaciones en el nivel de cuatro dígitos de la CIUO-08. En el presente artículo, la categorización de las ocupaciones como verdes, marrones o neutras sirve para examinar las trayectorias laborales de los trabajadores en el contexto de la ecologización, observando si la protección social puede tener un impacto en la transición hacia las ocupaciones verdes. A tal efecto, se clasifica cada una de las 433 ocupaciones en el nivel de cuatro dígitos de la CIUO-08 sobre la base de las puntuaciones de intensidad verde y marrón de Scholl, Turban y Gal (2023). Las ocupaciones con una intensidad de tareas verdes positiva y una puntuación de cero en la propensión marrón se etiquetan como verdes, mientras que aquellas con una puntuación marrón positiva y una intensidad verde nula se categorizan como marrones. La mayoría de las ocupaciones restantes, que constan de tareas sin características verdes o marrones significativas, se clasifican como neutras. En los casos en que las ocupaciones presentan puntuaciones distintas de cero tanto en la intensidad verde como en la propensión marrón, la clasificación se basa en la magnitud relativa: si una supera claramente a la otra, la ocupación se asigna a la categoría correspondiente (verde o marrón). Sin embargo, cuando las puntuaciones de intensidad verde y de propensión marrón son de magnitud comparable, hasta tal punto que es inviable establecer una distinción clara, se asigna la categoría neutra a la ocupación. Esta clasificación da como resultado 83 ocupaciones verdes, 50 marrones y 300 neutras en el nivel de cuatro dígitos.
La metodología aplicada tiene la ventaja de que permite establecer criterios uniformes en las comparaciones entre países, ya que la clasificación CIUO está muy extendida. No obstante, la ordenación de las ocupaciones verdes por la intensidad de las tareas presenta también algunas desventajas. En primer lugar, las tareas evolucionan con el tiempo, mientras que las medidas de la O*NET suelen ser estáticas y no reflejan variaciones en la estructura de las ocupaciones. En segundo lugar, la correspondencia entre la SOC y la CIUO requiere una agregación de numerosas ocupaciones, ya que la primera proporciona grupos de ocupaciones más detallados. En tercer lugar, las clasificaciones derivadas de O*NET se basan en el supuesto de que la tecnología es siempre la misma que en los Estados Unidos. Con el fin de corregir parcialmente estas deficiencias, el Banco Mundial ha elaborado un diccionario de terminología verde que permite identificar tareas y ocupaciones verdes mediante un análisis textual (Granata y Posadas 2024). Los términos se clasifican en dos categorías: «términos verdes», que están clara y directamente vinculados a tareas verdes, y «términos verdes potenciales», referidos a tareas que podrían considerarse verdes en función de la tecnología que requieran o del contexto en que se realicen. Esta clasificación da lugar a 36 ocupaciones verdes y 108 ocupaciones con potencial verde. En futuras investigaciones se podría aplicar una metodología similar al caso de Viet Nam y comparar los resultados con los descritos en este artículo. Como la metodología propuesta por el Banco Mundial es aún reciente, se han realizado pocas comparaciones de este tipo en otros países. Ham, Vázquez y Yanez-Pagans (2025) estiman que la proporción de empleos verdes en la India es del 14 por ciento según las metodologías basadas en la O*NET, y del 9 por ciento según el enfoque del Banco Mundial.
3.2. Construcción de paneles y técnica econométrica
El análisis empírico se basa en los datos de la encuesta de población activa (EPA) de Viet Nam, que están disponibles a través de la colección de microdatos armonizados de la OIT.7 La EPA de Viet Nam adoptó una estructura rotatoria en 2019. Los individuos encuestados son objeto de seguimiento durante dos trimestres consecutivos, salen de la rotación durante los dos trimestres siguientes y vuelven a incorporarse durante dos trimestres del año siguiente. Esto permite acceder a los mismos encuestados durante seis periodos no consecutivos, pero no todas las variables necesarias para identificar a los individuos están disponibles de forma sistemática en los datos de la EPA. Es posible construir un panel a lo largo de dos rondas, del primer trimestre de 2021 al tercer trimestre de 2022. El cuadro 1 recoge el número de encuestados y las tasas de pérdida de participantes en cada ronda.8 Ambas rondas incluyen aproximadamente el mismo número de individuos, con tasas de pérdida similares. Cabe señalar que el periodo de observación abarca 15 meses, es decir, cinco trimestres. Además, los resultados pueden adolecer de cierto efecto de estacionalidad, ya que el estado inicial del mercado laboral de los individuos solo se observa en el primer y el segundo trimestres (T1 y T3).
Cuadro 1. Composición de los datos de panel correspondientes a Viet Nam
| Número total de encuestados | Encuestados durante más de 5 trimestres | Tasa de pérdida de participantes (porcentaje) | |
| T1 2021 a T1 2022 | 328 954 | 83 761 | 74,5 |
| T3 2021 a T3 2022 | 325 149 | 83 774 | 74,2 |
-
Fuente: Cálculos de los autores con datos de la EPA de Viet Nam de 2021-2022.
Al estimar las probabilidades de transición con paneles rotatorios puede surgir un sesgo de atribución no aleatorio. Para evitarlo de utilizan dos estrategias de ponderación. En primer lugar, el cálculo de las transiciones y regresiones se basa en ponderaciones de muestreo facilitadas por la Oficina Nacional de Estadística de Viet Nam, que representan la frecuencia de cada observación en la población nacional. En segundo lugar, se estima la probabilidad de pérdida de participantes para cada grupo de la muestra y se repondera cada observación según la probabilidad inversa de tratamiento. Otros investigadores han adoptado un enfoque similar (Samaniego y Viegelahn 2021; Fallick y Fleischman 2001). Se empieza por calcular la probabilidad de emparejamiento del mismo individuo en dos periodos de cada ronda, en función de la edad, el sexo, la educación, el estado civil y la ubicación. A continuación, estas probabilidades se utilizan para reponderar las observaciones mediante un procedimiento de ponderación inversa de la probabilidad de tratamiento.9 Todas las probabilidades de transición expuestas en el siguiente apartado se basan en ponderaciones ajustadas a la pérdida de participantes.
A fin de estimar cómo influye la cobertura de protección social en la probabilidad de transición a empleos verdes durante el periodo especificado, se aplica el siguiente modelo de regresión logística:
(1)
donde Gi es una variable binaria igual a 1 si el individuo i pasa de una ocupación marrón o neutra (según la transición analizada) a una verde entre t0 y t1 (= t0 + 15 meses) y 0 en cualquier otro caso; α es una constante; SPi es una variable binaria igual a 1 si i está cubierto por la protección social en t0 y 0 si no lo está; y Xi representa un conjunto de variables de control observadas en t0: edad, sexo, estado civil, ubicación (rural/urbana), sector de actividad agregado,10 informalidad de la unidad de producción del individuo, ordenación del tiempo de trabajo, así como el logaritmo de los ingresos mensuales. También se incluyen efectos fijos de ronda (δt). Se aplican modelos similares para analizar el efecto de la protección social en la probabilidad de pasar de una ocupación verde en t0 a una ocupación marrón o neutra en t1.
La presencia de características sociodemográficas y de ubicación en la especificación permite tener en cuenta los factores de confusión asociados a grupos específicos. Esos controles se utilizan también en estudios similares sobre las transiciones en el mercado laboral (véase, por ejemplo, Bluedorn et al. 2022; Causa et al. 2024). Por otro lado, gracias a la inclusión de variables que reflejan la calidad del empleo de los trabajadores, es posible desligar el efecto de la protección social de otras posibles condiciones de trabajo favorables, como salarios más altos o el empleo en el sector formal.
Por último, como ya se ha señalado, la protección social puede tener efectos dispares en los trabajadores con niveles educativos bajos y altos. Por ello se divide la muestra con arreglo a ese criterio para estimar, por separado para los trabajadores que han completado la educación terciaria y los demás, la relación entre el seguro social y las transiciones hacia y desde empleos verdes.
4. Empleos verdes, transiciones laborales y protección social en Viet Nam
4.1. Empleos verdes y transiciones
Antes de pasar al análisis de las transiciones, en el cuadro 2 se resume el número de empleos verdes, indicando su proporción entre los trabajadores vietnamitas observados durante el periodo de estudio. De los 432 759 individuos ocupados que figuran en la muestra, 62 676 —casi el 15 por ciento— trabajan en ocupaciones clasificadas como verdes. Además, el 5,6 por ciento de los empleos se consideran contaminantes, mientras que el 79,5 por ciento restante corresponde a ocupaciones que no son ni verdes ni contaminantes. Aunque no existen estadísticas comparables para Viet Nam en la bibliografía, la demanda de competencias ecológicas va en aumento y la proporción de ofertas de empleo que exigen al menos una calificación de este tipo aumentó hasta el 22 por ciento en 2023. Los empleos verdes en Viet Nam aumentan en todas las ramas de actividad y no se circunscriben a los sectores verdes tradicionales, como las energías renovables y la protección del medio ambiente (Vietnam Investment Review 2023). No obstante, según un reciente estudio del Banco Mundial con un enfoque basado en la intensidad de tareas verdes, los empleos verdes representan solo el 3,6 por ciento del empleo total en Viet Nam (Doan et al. 2023). El porcentaje aumenta significativamente —hasta el 41 por ciento— cuando se incluyen las ocupaciones con potencial verde. Esta variación pone de relieve hasta qué punto las estimaciones del empleo verde en Viet Nam dependen de la metodología utilizada.
Cuadro 2. Número y proporción de empleos contaminantes, neutros y verdes entre los trabajadores vietnamitas
| Frecuencia | Porcentaje | |
| Verdes | 62 676 | 14,9 |
| Marrones | 20 854 | 5,6 |
| Neutros | 349 229 | 79,5 |
-
Nota: Las proporciones se estiman utilizando ponderaciones de frecuencia.
Fuente: Cálculos de los autores con datos de la EPA de Viet Nam de 2021-2022.
En el cuadro 3 se resumen las principales características de los trabajadores en empleos verdes, marrones y neutros. La distribución por edades indica que los trabajadores de mediana edad representan la proporción mayoritaria en los empleos verdes (el 83,31 por ciento) y en los marrones (el 80,48 por ciento). Aunque también predominan en los empleos neutros, esta categoría alberga una proporción notablemente mayor de trabajadores de edad avanzada, el 16,28 por ciento (frente al 10,88 y el 7,31 por ciento en los empleos verdes y marrones, respectivamente). Los jóvenes solo son el 5,81 por ciento de los trabajadores en empleos verdes. La composición por género varía significativamente por tipos de empleo. Los hombres constituyen el 77,17 por ciento del personal en empleos verdes, que son la categoría más masculinizada. También hay mayoría masculina en los empleos marrones (el 65,03 por ciento), mientras que los empleos neutros destacan por su mayoría femenina (el 53,87 por ciento). El nivel educativo tiende a ser bajo en los tres grupos, inferior al terciario para la mayoría de los trabajadores. Los empleos marrones acaparan la mayor proporción de trabajadores sin educación terciaria (el 93,02 por ciento), seguidos de los empleos neutros (el 85,87 por ciento). Los niveles educativos más altos se concentran en la categoría de empleos verdes, en la cual un 25,97 por ciento de los trabajadores han completado estudios terciarios o superiores. El estado civil muestra menos variaciones: en todas las categorías de ocupación, la mayoría de los trabajadores están casados. En cuanto a la ubicación, el 51,11 por ciento de los trabajadores en empleos verdes viven en zonas urbanas. Los empleos marrones y neutros son, en cambio, predominantemente rurales, ya que este es el entorno en el que residen el 60,36 y el 61,05 por ciento de los trabajadores de esas dos categorías de ocupación, respectivamente.
Cuadro 3. Principales características de los trabajadores con ocupaciones verdes, marrones y neutras
| Verdes | Marrones | Neutros | |
| Edad (%) | |||
| Jóvenes (15-24) | 5,81 | 12,21 | 9,93 |
| Mediana edad (25-54) | 83,31 | 80,48 | 73,79 |
| Edad avanzada (55-64) | 10,88 | 7,31 | 16,28 |
| Sexo (%) | |||
| Hombres | 77,17 | 65,03 | 46,13 |
| Mujeres | 22,83 | 34,97 | 53,87 |
| Educación (%) | |||
| Inferior a la terciaria | 74,03 | 93,02 | 85,87 |
| Terciaria | 25,97 | 6,98 | 14,13 |
| Estado civil (%) | |||
| No casados | 19,72 | 23,49 | 21,69 |
| Casados | 80,28 | 76,51 | 78,31 |
| Ubicación (%) | |||
| Rural | 48,89 | 60,36 | 61,05 |
| Urbana | 51,11 | 39,64 | 38,95 |
| Modalidad de trabajo (%) | |||
| A tiempo completo | 85,26 | 83,70 | 68,31 |
| A tiempo parcial | 14,74 | 16,30 | 31,69 |
| Informalidad (%) | |||
| Empleo formal | 26,00 | 23,40 | 24,95 |
| Empleo informal | 74,00 | 76,60 | 75,05 |
| Seguridad social (%) | |||
| No | 69,51 | 51,50 | 73,61 |
| Sí | 30,49 | 48,50 | 26,39 |
| Ingresos (promedio en VND) | 8 242 366 | 7 195 409 | 6 490 824 |
-
Notas: Las proporciones se estiman utilizando ponderaciones muestrales. VND: dong vietnamitas.
Fuente: Cálculos de los autores con datos de la EPA de Viet Nam de 2021-2022.
Como no existe un único indicador de la calidad del empleo, aquí se analizan tres: la informalidad, el trabajo a tiempo parcial y los ingresos. Se adopta la definición de sector informal de la OIT basada en las características empresariales, que no coinciden necesariamente con la situación individual de los trabajadores respecto de la informalidad (OIT 2023). Según esta definición, el sector informal está formado por unidades de producción no constituidas en sociedad, lo que hace hincapié en la naturaleza del lugar de trabajo. En consecuencia, no existe una correspondencia sistemática entre el acceso de un individuo a la protección social y el estatuto jurídico de la empresa en la que trabaja. Así pues, es posible que los trabajadores de empresas informales estén cubiertos por la protección,11 mientras que los trabajadores de empresas registradas formalmente carezcan de cobertura. Todos los tipos de empleo presentan altos niveles de informalidad. El empleo en el sector informal es más prevalente en los empleos marrones (el 76,60 por ciento), seguidos de cerca por los neutros y los verdes (el 75,05 y el 74 por ciento). A los empleos verdes les corresponde la mayor proporción de trabajadores a tiempo completo (el 85,26 por ciento), seguidos de cerca por los empleos marrones (el 83,70 por ciento). Los empleos neutros tienen una proporción significativamente mayor de trabajadores a tiempo parcial (el 31,69 por ciento), lo que posiblemente indica patrones de empleo más flexibles o menos seguros. La cobertura de la protección social es asimismo limitada, sobre todo en los empleos neutros, donde el 73,61 por ciento de los trabajadores carecen de cobertura. La situación de los empleos verdes es ligeramente mejor, con una cobertura del 69,51 por ciento. Los empleos marrones presentan la mayor proporción de trabajadores con protección social (el 48,50 por ciento). Los ingresos también varían de una categoría a otra. Los empleos verdes reportan los ingresos medios mensuales más elevados, que ascienden a un promedio de 8 242 366 dong vietnamitas (aproximadamente 317 dólares de los Estados Unidos). Les siguen los empleos marrones, con ingresos de 7 195 409 dong (casi 277 dólares), y los neutros, cuyos ingresos se cifran en 6 490 824 dong (algo menos de 250 dólares).
En resumen, los empleos verdes se concentran en las zonas urbanas, son mayoritariamente masculinos y suelen corresponder a adultos de mediana edad que trabajan a tiempo completo y tienen, en general, un nivel de estudios más alto. Proporcionan los ingresos más elevados en promedio, pero se adscriben en gran medida al sector informal y carecen de una cobertura de protección social extensa. Los empleos marrones son ligeramente más rurales y están desempeñados por trabajadores más jóvenes, con un acceso ligeramente mejor a la protección social. Por último, los empleos neutros presentan una mayor proporción de trabajadores de edad avanzada, a tiempo parcial y mujeres, con niveles educativos más bajos, un derecho limitado a la protección social y los ingresos más bajos de las tres categorías.
Como se muestra en el gráfico 1, los individuos ocupados en empleos verdes tienden más a realizar transiciones laborales. Sin embargo, las transiciones de empleos verdes a empleos marrones son infrecuentes: solo representan el 2,4 por ciento. El 28,2 por ciento de los trabajadores con empleos verdes pasan a ocupar empleos neutros, mientras que otro 4,6 por ciento pasan a una situación de inactividad (un 4,3 por ciento) o quedan desocupados (un 0,3 por ciento) durante cinco trimestres no consecutivos. Casi el 65 por ciento de los trabajadores con ocupaciones verdes permanecen en el mismo estado. La elevada tasa de transición a empleos no verdes podría explicar la gran proporción de ocupaciones neutras en el país (el 79,5 por ciento, véase el cuadro 2). Los empleos marrones, en cambio, tienen mayor rotación. El 50,5 por ciento de los ocupados en empleos marrones siguen en esa ocupación al cabo de 15 meses, y nada menos que el 37,4 por ciento pasan a un empleo neutro, un probable indicio de alejamiento de las ocupaciones perjudiciales para el medio ambiente. Los empleos neutros son la categoría más estable en general, ya que el 86,6 por ciento de los trabajadores permanecieron en este tipo de ocupaciones durante el periodo estudiado.
Gráfico 1. Distribución de los individuos por estados en el mercado laboral al final de cada ciclo, según su estado al comienzo de cada ciclo (porcentajes)
Nota: Las proporciones se estiman utilizando ponderaciones muestrales.
Fuente: Cálculos de los autores con datos de la EPA de Viet Nam de 2021-2022.
La tasa de transición al desempleo es relativamente baja para los trabajadores en cualquiera de las tres categorías de ocupación. Este dato está en consonancia con la baja tasa de desempleo de Viet Nam, estimada en un promedio del 2,8 por ciento durante el periodo de 2021 a 2022.12 En cambio, los desempleados muestran una gran movilidad: solo el 9,2 por ciento de ellos permanecen en la misma situación, mientras que la mayoría encuentran trabajo o abandonan la población activa. Las personas inactivas tienden a seguir en ese estado, con una tasa de retención del 73,3 por ciento.
El análisis por grupos de edad muestra que la conservación del empleo verde entre los jóvenes (de 15 a 24 años) desciende al 55,5 por ciento, lo que refleja un menor grado de estabilidad en las fases iniciales de la trayectoria profesional. La tasa de transición de los empleos marrones a los verdes también es menor para los trabajadores jóvenes (el 4,3 por ciento) que para los trabajadores de mediana edad y de edad avanzada (el 7,9 y el 9 por ciento, respectivamente). La persistencia del desempleo juvenil es relativamente alta (del 16,7 por ciento), tal vez por la existencia de obstáculos estructurales a la inserción laboral. Además, 15 meses después de pasar a una situación de inactividad, el 82,3 por ciento de los jóvenes aún no han encontrado una ocupación, debido a las dificultades para incorporarse al mercado laboral. Las personas de edad avanzada (de 55 años o más) muestran una elevada estabilidad en empleos neutros (el 86,2 por ciento), pero también una alta tasa de transición del empleo a la inactividad. Entre los desempleados de edad avanzada, solo el 2,5 por ciento siguen en la misma situación en el siguiente periodo, mientras que el 22,6 por ciento abandonan por completo el mercado laboral, probablemente debido a la jubilación o a problemas de salud.
Al comparar la situación de hombres y mujeres, se observa que estas últimas tienen menos probabilidades de permanecer en empleos verdes (el 53,3 por ciento, frente al 68,0 por ciento en el caso de los hombres). Esta diferencia podría obedecer a diversas causas, entre ellas la salida de las mujeres de ocupaciones tradicionalmente masculinas, motivada en parte por los factores estructurales y laborales a que se enfrentan en esos entornos (Torre y Jacobs 2021). Las mujeres también son más propensas a abandonar la población activa desde cualquier categoría de empleo, un patrón que deja traslucir las limitaciones específicas de género y los retos persistentes para equilibrar la participación laboral. Los hombres con empleos marrones tienen más probabilidades de permanecer en el mismo sector (el 53,1 por ciento) que las mujeres (el 45,6 por ciento). Sin embargo, las tasas de transición de los empleos marrones y neutros a los empleos verdes también son más elevadas en el caso de los hombres (el 10,1 y el 8,3 por ciento, respectivamente) que en el de las mujeres (el 2,8 y el 3,8 por ciento).
Los datos revelan también importantes diferencias según el nivel educativo. Las personas con educación inferior a la terciaria siguen patrones similares a las tasas globales, sobre todo en lo que concierne a la estabilidad en el empleo neutro. En cambio, quienes han completado la educación terciaria muestran tendencias distintivas. Su probabilidad de transitar de empleos marrones a empleos verdes es mayor que en otros grupos (el 17,9 por ciento), de lo que se infiere que la educación puede facilitar las trayectorias laborales encaminadas hacia la sostenibilidad ambiental. Los trabajadores de ese grupo también son ligeramente más propensos a permanecer en ocupaciones verdes (el 67,1 por ciento de los trabajadores con educación terciaria siguen ocupando un empleo verde después de 15 meses, frente al 64 por ciento de los que tienen un nivel educativo inferior). Sin embargo, los desempleados con un alto nivel educativo sufren una mayor persistencia en esa situación laboral (el 18,8 por ciento) que sus homólogos con menor nivel educativo (el 7,1 por ciento), lo que posiblemente se debe a un desajuste entre las calificaciones y las oportunidades disponibles o a un comportamiento más selectivo en la búsqueda de empleo. Las personas con educación terciaria presentan asimismo una tasa de inserción laboral ligeramente superior y una menor permanencia en la inactividad en comparación con las personas con niveles educativos inferiores (el 29,2 frente al 26,4 por ciento), lo que parece ser un signo de mayor dinamismo de la población activa con estudios superiores.
4.2. Transición ecológica y protección social en Viet Nam
La EPA de Viet Nam incluye una pregunta sobre si la persona encuestada tiene cobertura de seguro social. Dado que solo responden a esta pregunta los individuos que están ocupados en cada periodo, no es posible examinar la relación entre la protección social y los movimientos desde la desocupación hacia empleos verdes o marrones. Aunque existen datos sobre las personas que tienen un empleo verde, marrón o neutro con protección social y que pasan a una situación de desempleo o inactividad, el número de observaciones es demasiado pequeño para extraer conclusiones. Por otro lado, aparecen diferencias sustanciales entre las categorías de empleo verde, marrón y neutro sobre todo en lo que respecta a las modalidades de trabajo. Los empleos verdes, en particular, se asocian a unos ingresos más elevados que los empleos marrones y neutros. Además, debido al endurecimiento de la normativa ambiental, decrece la demanda de empleos marrones, como los dedicados a la extracción de combustibles fósiles y otras industrias de altas emisiones. En cambio, los empleos verdes en ámbitos como las energías renovables, la agricultura sostenible y la gestión de residuos están en expansión, impulsados por políticas nacionales de apoyo e inversiones climáticas internacionales (Vandeplas et al. 2022).13 En algunas condiciones de trabajo relevantes, como la estabilidad laboral y la remuneración, las ocupaciones verdes podrían parecer, en promedio, relativamente ventajosas. En este sentido, la protección social —en particular el régimen de prestaciones por desempleo— podría facilitar la reasignación de trabajadores a esas ocupaciones.
Como ya se ha explicado, la protección social puede tener efectos diferenciales según el nivel educativo. La educación podría modular la influencia de la protección social en las transiciones laborales. Los trabajadores con un nivel educativo alto, que han logrado tener conjuntos más amplios de competencias, mayores niveles de adaptabilidad y mayor acceso a la información, son más proclives a aprovechar los mecanismos de protección social. Incluso en economías desarrolladas con una elevada cobertura de protección social, se ha detectado un posible vínculo entre la infrautilización del seguro de desempleo por parte de sus beneficiarios potenciales y el desconocimiento de los trámites necesarios para acogerse a este mecanismo (Hentzgen et al. 2022). En consecuencia, se desglosa la relación entre las prestaciones sociales y las transiciones laborales hacia o desde empleos verdes por nivel educativo. Este análisis se realiza estimando regresiones logísticas según la especificación de la ecuación (1).
El cuadro 4 muestra los efectos marginales promedio de la protección social para trabajadores con y sin educación terciaria sobre las transiciones entre tipos de empleo en Viet Nam.14 En el caso de los individuos que no han cursado estudios superiores, la relación estimada entre la protección social y las transiciones del empleo marrón al verde es pequeña y carece de significación estadística. En cambio, entre los individuos con estudios superiores, la relación es más marcada y estadísticamente significativa. A la luz de este resultado, se concluye que la protección social facilita la transición al empleo verde sobre todo a las personas con niveles educativos más altos. Se observa un patrón similar en la transición del empleo neutro al empleo verde. Entre los individuos con menor nivel educativo, la protección social tiene un efecto adverso muy pequeño y estadísticamente significativo. Cuando se trata de personas con un alto nivel educativo, la asociación es pequeña, positiva y estadísticamente significativa, lo que respalda aún más la interpretación de que la educación superior amplifica los beneficios de la protección social para promover el acceso al empleo verde. Un posible factor que contribuye a la diferencia de resultados entre trabajadores con y sin educación terciaria es la naturaleza heterogénea de las oportunidades de empleo verde disponibles para estos dos grupos, que pueden variar en dimensiones como la calidad del empleo y la progresión profesional. La robustez de los resultados se mantiene en diferentes especificaciones.
Cuadro 4. Efecto marginal de la protección social por nivel de estudios sobre la probabilidad de transitar de un tipo de empleo a otro en un plazo de 15 meses
| Educación inferior a la terciaria | Educación terciaria | |
| Marrón a verde | 0,006 | 0,11** |
| Neutro a verde | –0,01*** | 0,017** |
| Verde a marrón | –0,0002 | –0,04** |
| Verde a neutro | –0,012 | –0,08*** |
-
* Significativo al nivel del 10 por ciento. ** Significativo al nivel del 5 por ciento. *** Significativo al nivel del 1 por ciento.
Notas: Los efectos marginales promedio se estiman para la variable ficticia de protección social, sobre la base de las especificaciones descritas en los cuadros SA1 y SA2 del anexo suplementario en línea. Dichos efectos corresponden al aumento o la disminución de la probabilidad de la transición marrón a verde (respectivamente, las transiciones neutro a verde, verde a marrón y verde a neutro) en correlación con la cobertura de protección social. Todos los modelos incluyen controles de edad, sexo, estado civil, ubicación geográfica, situación laboral a tiempo parcial, informalidad, ingresos mensuales logarítmicos y efectos fijos de sector y ronda.
Fuente: Cálculos de los autores con datos de la EPA de Viet Nam de 2021-2022.
Destaca especialmente la divergencia en las transiciones del empleo verde al empleo marrón. Para los individuos con educación terciaria, la protección social se asocia de manera negativa y significativa con la probabilidad de realizar esta transición. Por el contrario, no se evidencia tal relación entre quienes poseen niveles educativos inferiores. Por lo tanto, la protección social resulta más eficaz para ayudar a los trabajadores con un alto nivel educativo a mantener un empleo verde, en comparación con otros grupos de trabajadores. Este patrón se repite con respecto a las transiciones del empleo verde al neutro.
En conjunto, los datos indican que los mecanismos de protección social funcionan de forma diferente en los distintos estratos educativos de Viet Nam. Entre las personas con un alto nivel educativo, la protección social se asocia positivamente con una mayor movilidad hacia el empleo verde y, a la inversa, con un descenso de las transiciones desde empleos verdes hacia empleos marrones o neutros. Este patrón confirma que la protección social puede facilitar las reasignaciones de empleo vinculadas a la ecologización de la economía. No ocurre así en el caso de las personas con un nivel educativo más bajo, para las cuales la protección social no parece tener un efecto significativo en las transiciones entre las ocupaciones marrones y verdes. En este grupo, la movilidad de empleos neutros a empleos verdes parece ser la única que se ve afectada significativamente por la protección social, lo que reduce la probabilidad de esas transiciones. Sin embargo, la magnitud del efecto es pequeña (1 punto porcentual).
En el cuadro 5 se examina la relación entre la permanencia en el mismo tipo de empleo y la protección social por niveles educativos.15 Para las personas con estudios superiores, el seguro social parece tener un impacto promedio positivo en la probabilidad de mantener un empleo verde. Esta relación pierde su significación estadística para los trabajadores con bajos niveles educativos. Así, para las personas muy calificadas en Viet Nam, la protección social parece facilitar tanto la transición a empleos verdes como la permanencia en ellos. En el caso de los trabajadores sin educación terciaria que ocupan empleos marrones, la protección social se asocia positiva y significativamente con la probabilidad de permanecer en la misma categoría. Para las personas con educación terciaria el efecto marginal es estadísticamente insignificante, de modo que no se observa una relación significativa entre la protección social y la permanencia en un empleo marrón. Entre los individuos con empleos neutros, la protección social muestra un efecto positivo y estadísticamente significativo sobre el mantenimiento del mismo tipo de ocupación en ambos niveles de estudios. En definitiva, cuando la protección social ejerce un impacto significativo sobre la estabilidad del empleo, el efecto es invariablemente positivo, lo que implica que el acceso a la protección social tiende a reducir las transiciones laborales en general y podría evidenciar una suerte de «anclaje en el puesto».
Cuadro 5. Efecto marginal de la protección social por nivel de estudios sobre la probabilidad de permanecer en el mismo tipo de ocupación (marrón, neutra y verde) al cabo de 15 meses
| Educación inferior a la terciaria | Educación terciaria | |
| Marrones | 0,1*** | –0,005 |
| Neutros | 0,03*** | 0,03** |
| Verdes | 0,02 | 0,14*** |
-
* Significativo al nivel del 10 por ciento. ** Significativo al nivel del 5 por ciento. *** Significativo al nivel del 1 por ciento.
Notas: Los efectos marginales promedio se estiman para la variable ficticia de protección social, sobre la base de las especificaciones descritas en los cuadros SA3 y SA4 del anexo suplementario en línea. Todos los modelos incluyen controles de edad, sexo, estado civil, ubicación geográfica, situación laboral a tiempo parcial, informalidad, ingresos mensuales logarítmicos y efectos fijos de sector y ronda. Los efectos marginales promedio corresponden al aumento o disminución de la probabilidad de permanecer en una ocupación marrón (neutra o verde) en correlación con la cobertura de protección social.
Fuente: Cálculos de los autores con datos de la EPA de Viet Nam de 2021-2022.
En conjunto, estos resultados indican que la educación constituye un factor determinante en la trayectoria de los trabajadores vietnamitas, al condicionar el tránsito hacia empleos sostenibles y la estabilidad en dichos puestos. Las personas con mayor nivel educativo tienen más probabilidades de acceder a empleos verdes y de permanecer en ellos a lo largo del tiempo, lo que pone de manifiesto la importancia de la calificación para mitigar los riesgos asociados a la transición ecológica. Además, se constata que la protección social tiende a ser más eficaz en el caso de los individuos con educación terciaria. Estas personas podrían beneficiarse de un mayor conocimiento de las prestaciones disponibles, un mejor acceso a los sectores de empleo formal en los que se ofrecen dichas protecciones, y una capacidad administrativa superior para desenvolverse en el sistema, factores que amplifican la eficacia del seguro social para conservar el empleo en la economía verde. No obstante, puede haber otras variables que expliquen el escaso impacto del seguro social en la reasignación de puestos para el grupo de personas sin estudios superiores. Por ejemplo, un empleo con garantías de protección social adicionales al subsidio de desempleo podría ser muy valioso para este grupo, lo que desincentivaría la búsqueda de alternativas laborales. En concreto, dado que la seguridad social en Viet Nam protege contra los riesgos de salud, el mantenimiento de esta cobertura podría revestir especial interés para los trabajadores menos calificados, que están más expuestos que otros a este tipo de contingencias. Madrian (1994) es uno de los autores que han descrito mecanismos similares de «anclaje en el puesto». Estos resultados subrayan la importancia de integrar las políticas de protección social con regímenes complementarios —en particular, iniciativas de educación y desarrollo de competencias profesionales— para asegurar un acceso más equitativo a las oportunidades de empleo verde en todos los grupos por nivel educativo.
5. Conclusiones
La transición hacia ocupaciones verdes se considera una estrategia clave para responder al cambio climático y promover la resiliencia ecológica. Sin embargo, la ecologización de la economía conlleva una dinámica de creación y destrucción de empleo que repercute en los mercados laborales de todo el mundo. Desde esta perspectiva, en el presente artículo se definen los empleos verdes, marrones y neutros con un enfoque basado en el contenido de tareas como criterio para estimar la dimensión verde de las ocupaciones. A partir de este marco conceptual, se examinan las tasas de transición a ocupaciones verdes en Viet Nam en su promedio general y por grupos de trabajadores. Los resultados indican que los trabajadores vietnamitas con empleos verdes son minoritarios. En comparación con el grupo de mediana edad, la proporción de trabajadores jóvenes que se reorientan hacia empleos verdes desde otra ocupación es menor, y las mujeres suelen encontrar mayores dificultades que los hombres en ese proceso. La educación desempeña también una función importante, ya que los individuos con un mayor nivel educativo tienen más probabilidades de pasar a ocupar un empleo verde que el resto de la población.
Por otro lado, se examina en qué medida la protección social y las prestaciones por desempleo apoyan y promueven las políticas de transición ecológica. Los trabajadores que cuentan con un seguro social en Viet Nam presentan patrones de movilidad diferenciados en su tránsito desde empleos no verdes hacia empleos verdes, dependiendo de su nivel educativo. Así, en el caso de los trabajadores con educación terciaria, disponer de un empleo con protección social aumenta la probabilidad de transitar a una ocupación verde, lo que indica que las prestaciones por desempleo y las políticas sociales favorecen la progresión de los individuos hacia un trabajo mejor. En cambio, la protección social está negativamente asociada a las transiciones verdes de los trabajadores vietnamitas con un nivel educativo inferior al terciario en empleos neutros. Este resultado podría reflejar, en cierta medida, la existencia de mayores incentivos en este grupo de trabajadores para conservar sus puestos y las prestaciones sociales conexas. Se evidencia asimismo que la protección social ayuda a los trabajadores con un alto nivel educativo a permanecer en el empleo verde.
De cara al futuro se vislumbran algunas líneas de investigación. Dada la necesidad de integrar el concepto de trabajo decente en la definición de empleos verdes, se podrían analizar las condiciones de trabajo en las ocupaciones verdes. Convendría examinar, en concreto, la cuestión de si las transiciones de empleos no verdes a empleos verdes se asocian con mejoras salariales, horarios más ventajosos y mayor estabilidad laboral. La incorporación de microdatos complementarios podría ayudar a matizar estas conclusiones. Por ejemplo, el uso de datos longitudinales de la seguridad social, con información pormenorizada sobre el régimen de protección social de cada individuo, su situación laboral y su ocupación, junto con la duración de cada empleo y estado en el mercado de trabajo, permitirían analizar las trayectorias laborales más allá del alcance temporal característico de las encuestas de población activa. Los investigadores podrían así relacionar cada una de estas trayectorias con la naturaleza precisa de la protección social recibida. Por último, la ampliación de las investigaciones a países con diferentes sistemas de protección social permitiría seguir examinando la utilidad de la protección social para acelerar y facilitar las transiciones justas.
Notes
- Véase OIT, «¿Qué es un empleo verde?», https://www.ilo.org/es/temas-y-sectores/just-transition-towards-environmentally-sustainable-economies-and-societies/que-es-un-empleo-verde (consultado el 12 de enero de 2026). ⮭
- En la bibliografía se han adoptado diversos enfoques para definir los empleos verdes. Uno de ellos califica como verdes ciertos sectores o industrias y clasifica del mismo modo todo el empleo perteneciente a esos ámbitos (OCDE 2023). ⮭
- Véase OIT, «Social Protection», https://www.ilo.org/projects-and-partnerships/projects/partnership-improving-prospects-forcibly-displaced-persons-and-host/themes/social-protection (consultado el 12 de enero de 2026). ⮭
- A partir del 1 de enero de 2022. La legislación por la que se rige el sistema de protección social se modificó en 2024, es decir, después del periodo abarcado por los microdatos que se analizan en este artículo (Viet Nam, Ministerio de Hacienda 2025). ⮭
- En 2020, 30 900 personas recibieron formación profesional en el marco del seguro de desempleo, mientras que más de un millón percibieron prestaciones por desempleo (OIT e ILSSA 2022). ⮭
- El sistema SOC es una norma estadística federal utilizada en los Estados Unidos para clasificar a los trabajadores en categorías de ocupación. ⮭
- Véase OIT, «Recogida y producción de datos», https://ilostat.ilo.org/es/about/data-collection-and-production/ (consultado el 12 de enero de 2026). ⮭
- El periodo de datos disponibles para Viet Nam comprende la pandemia de COVID-19. Cuando se obtengan datos longitudinales más recientes, también será posible examinar el impacto de la pandemia en las transiciones del mercado laboral de Viet Nam. ⮭
- La ponderación de la probabilidad inversa de tratamiento equilibra las características de los encuestados que abandonan el panel con las de los encuestados que permanecen al final del periodo de análisis. ⮭
- Agricultura; industrias manufactureras; construcción; explotación de minas y canteras; suministro de electricidad, gas y agua; servicios de mercado; y servicios no mercantiles. Los servicios de mercado incluyen el comercio, el transporte, los servicios de alojamiento y de comidas, y los servicios comerciales y administrativos, mientras que los servicios no mercantiles incluyen la administración pública, los servicios y actividades comunitarios, sociales y de otro tipo y las actividades no clasificables. ⮭
- Esto se debe principalmente al sistema de seguro social voluntario, destinado a proporcionar cobertura a las personas que quedan fuera del ámbito de aplicación del seguro social obligatorio. Se trata de trabajadores independientes, trabajadores por cuenta propia, trabajadores agrícolas y otros individuos sin contratos de trabajo formales. Según la Ley de Seguro Social de Viet Nam, de 2014, el régimen voluntario ofrece cobertura de vejez y supervivencia, pero tiene un número limitado de beneficiarios: 1,1 millones en 2020, frente a los 15 millones de beneficiarios del régimen obligatorio (OIT e ILSSA 2022). ⮭
- Datos extraídos de Gobierno de Viet Nam, Oficina Nacional de Estadística, «Unemployment rate of labour force at working age by region and by residence», consultado el 13 de enero de 2026, https://www.nso.gov.vn/en/px-web/?pxid=E0259&theme=Population%20and%20Employment. ⮭
- En el caso de Viet Nam, la Estrategia Nacional de Crecimiento Verde para el periodo 2021-2030 tiene como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ecologizar los sectores económicos y los estilos de vida, así como promover el consumo sostenible (Doan et al. 2023). ⮭
- Todos los coeficientes estimados para cada modelo pueden consultarse en los cuadros SA1 y SA2 del anexo suplementario en línea (en inglés). ⮭
- Todos los coeficientes estimados para cada modelo pueden consultarse en los cuadros SA3 y SA4 del anexo suplementario en línea. ⮭
Agradecimientos
La elaboración de este artículo ha contado con el apoyo financiero de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los autores expresan su sincero agradecimiento a Catherine Saget, Valentina Barcucci, André Gama, Marek Hardsoff y Stefan Kühn por sus valiosos comentarios durante el proceso de revisión. También dan las gracias a Trang Luu por su ayuda con la encuesta de población activa en Viet Nam en la etapa inicial de preparación del artículo. Por último, agradecen las constructivas observaciones y sugerencias recibidas de los revisores anónimos, que han mejorado notablemente la calidad de esta publicación.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no incurren en ningún conflicto de intereses con respecto al presente artículo.
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