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Evaluación de calidad de los empleos verdes. Análisis empírico basado en datos de Francia

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Resumen

En el presente artículo se analiza la calidad de los empleos verdes en Francia, según una reciente definición de este concepto, a partir de un conjunto de datos amplio y represen?tativo, basado en la encuesta de población activa francesa. Mediante técnicas de regresión y clasificación se observa que los empleos verdes suelen presentar una menor calidad que los no verdes, sobre todo para los trabajadores poco calificados, que ocupan puestos con salarios más bajos y menor seguridad socioeconómica. En cambio, los trabajadores muy calificados tienden a disfrutar de una calidad del empleo mejor o no sustancialmente distinta respecto de sus homó?logos en empleos no verdes. El análisis también pone de relieve la heterogeneidad de los empleos verdes, que pueden subdividirse en cuatro grupos distintos según su nivel de calidad. Esta consta

 

Palabras clave: empleos verdes, calidad del empleo, salarios, calificaciones, desigualdades ocupacionales, Francia

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Publicado el
2026-03-16

Revisión por pares

La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos solo incumbe a sus autores, y su publicación en la Revista Internacional del Trabajo no significa que la OIT las suscriba.

Artículo original: «Assessing the Quality of Green Jobs: An Empirical Analysis of French Data». International Labour Review 165 (1). Traducción de Marta Pino Moreno. Traducido también al francés en Revue internationale du Travail 165 (1).

                                                                                                                               

1. Introducción

La mayoría de los estudios sobre empleos verdes se centran en la vertiente cuantitativa del fenómeno, normalmente para estimar su volumen actual o modelizar las tendencias futuras. Resulta muy pertinente este planteamiento, sobre todo combinado con un análisis sectorial, pues los imperativos ambientales exigen una drástica transición económica que conllevará la eliminación de ciertos empleos y la creación simultánea de otros. No obstante, una conclusión ampliamente aceptada en la bibliografía es que el cambio más significativo radica en la transformación de los puestos de trabajo existentes (van der Ree 2019), con efectos sobre el contenido del trabajo en sí. Desde este punto de vista, parece esencial analizar la calidad de los empleos verdes, no solo por su potencial crecimiento cuantitativo, sino sobre todo por la expectativa de que muchos otros empleos se vuelvan más «verdes» en el futuro. En este sentido, examinar la calidad de las ocupaciones cuyo objetivo directo es preservar o restaurar el medio ambiente ofrece valiosas pistas para saber si el contenido «verde» tiende a mejorar o, por el contrario, a empeorar los aspectos cualitativos de un empleo.

Sin embargo, la bibliografía sobre la calidad de los empleos verdes sigue siendo limitada. Además, la mayoría de los estudios equiparan la calidad del empleo con el nivel de calificación (Kozar y Sulich 2023; Stanef-Puică et al. 2022) y rara vez adoptan una perspectiva centrada verdaderamente en los aspectos cualitativos. Si bien la calidad del empleo y las calificaciones que este exige son dos aspectos interrelacionados, el examen del primero requiere algo más que un mero análisis del segundo. Es necesario ampliar la perspectiva, y una forma de lograrlo consiste en adoptar el «enfoque de la calidad del empleo». En el marco de este modelo, ampliamente utilizado en estudios sobre la Unión Europea (UE) (Erhel, Guergoat-Larivière y Mofakhami 2023; Guergoat-Larivière y Marchand 2012; Piasna 2023), se suelen distinguir seis dimensiones de la calidad: i) salarios; ii) condiciones de empleo y seguridad socioeconómica; iii) condiciones de trabajo; iv) competencias y desarrollo profesional; v) tiempo de trabajo y conciliación de la vida laboral y personal; y vi) participación en el diálogo social y representación colectiva. El presente artículo tiene como objetivo identificar las diferencias entre los empleos verdes y no verdes en esas dimensiones, siguiendo este marco conceptual, e indagar la heterogeneidad en la calidad de los empleos verdes.

En lugar de utilizar el nivel de calificación como indicador indirecto de la calidad del empleo, se examina la calidad de los empleos verdes en ocupaciones de alta y baja calificación. El contenido verde de los empleos puede estar relacionado con tipos de tareas y niveles de calificación muy dispares. Algunos empleos verdes poco calificados a veces se consideran «sucios» o ingratos, como los que consisten en la manipulación de residuos, por ejemplo, la recogida y clasificación de desechos urbanos (Corteel y Le Lay 2011; Gregson et al. 2016). Otros, que implican una intervención directa en la naturaleza, como la jardinería, pueden considerarse «trabajos de cuidados» en el sentido del cuidado de la naturaleza, según lo conciben las corrientes ecofeministas (Pruvost 2021). Algunos de estos empleos están devaluados simbólica y materialmente, al igual que los trabajos de cuidados personales. En cambio, la dimensión ecológica de los empleos muy calificados puede llegar a estar muy valorada, al menos por algunos trabajadores, ya que confiere sentido a su labor en el contexto de la crisis ecológica (Coutrot y Perez 2022; Delozière et al. 2021). Sin embargo, esta mayor calidad intrínseca del trabajo puede ir asociada a una menor calidad del empleo en las dimensiones extrínsecas, según se observa en otros casos (por ejemplo, en el sector de las organizaciones sin ánimo de lucro). Así pues, la relación entre el contenido verde de un empleo y su calidad no es directa, ni siquiera para los trabajadores muy calificados.

Al analizar cómo afecta el contenido verde a la calidad del empleo por nivel de calificación, este artículo también enriquece el debate sobre la «transición justa» y el discurso de las políticas públicas en torno a las bondades de los empleos verdes (por ejemplo, PNUMA 2008). Como vaticina el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC 2022), las personas con bajos ingresos sufrirán de forma desproporcionada los efectos de la crisis ecológica. También es sabido que las políticas públicas destinadas a mitigar esta crisis pueden tener efectos inicuos, especialmente a corto plazo y en detrimento de las poblaciones de clase trabajadora. En Francia, el mouvement des gilets jaunes (movimiento de protesta de los «chalecos amarillos»), que comenzó en noviembre de 2018 tras el anuncio de nuevos impuestos sobre los carburantes, acabó generando una crisis social de gran envergadura. Como la transición ecológica es un proceso político sujeto al apoyo de la ciudadanía y de la fuerza de trabajo, el análisis de las desigualdades relacionadas con el empleo y su posible evolución durante la transición es crucial para comprender la popularidad del cambio, en particular entre los trabajadores menos calificados. Desde un punto de vista estratégico, una transición ecológica que ofrezca empleos buenos y atractivos podría servir de incentivo para la necesaria reasignación de trabajadores (Hentzgen et al. 2023).

El resto del artículo se estructura del siguiente modo. Se presentan primeramente las distintas definiciones de empleo verde y se justifica la adopción de un marco conceptual específico formulado en Francia (apartado 2). A continuación se pasa revista a la bibliografía sobre los empleos verdes, considerando no solo los análisis cuantitativos, que estiman el volumen, los niveles de calificación y los salarios de los empleos verdes, sino también los enfoques cualitativos que se centran en ocupaciones concretas para describir sus condiciones de empleo y de trabajo. Se procede después a describir el amplio conjunto de datos representativos en que se basa el análisis empírico, la encuesta de población activa francesa (apartado 3), y los dos métodos aplicados: el análisis de regresiones y las técnicas factoriales y clasificatorias (apartado 4). Los resultados se exponen en dos etapas (apartado 5). En primer lugar, se compara la calidad de los empleos verdes y no verdes para comprender mejor cómo afecta el contenido ecológico de un empleo a su calidad. En segundo lugar, se propone una tipología de empleos verdes para documentar su heterogeneidad en cuanto a la calidad del empleo. Por último, se formulan algunas conclusiones y recomendaciones de política (apartado 6).

2. Marco conceptual y revisión bibliográfica

2.1. Definición de «empleos verdes»

No existe una definición o categorización de «empleos verdes» armonizada a escala internacional ni en la Unión Europea. El PNUMA (2008, 3) aportó una primera definición de carácter general, al describirlos como empleos «que contribuyen sustancialmente a preservar o restaurar la calidad del medio ambiente». Cabe distinguir dos enfoques principales a este respecto: los enfoques descendentes, que clasifican como verdes todos los empleos de un sector «verde», y los enfoques ascendentes, que diferencian entre empleos verdes y no verdes con mayor nivel de detalle, normalmente en el ámbito del puesto de trabajo, basándose en la denominación u otras características específicas de la ocupación, como el contenido de las tareas. Los enfoques descendentes, pese a su utilidad para examinar las tendencias mesoeconómicas, resultan menos apropiados cuando se trata de evaluar la calidad del empleo en lo relativo a los salarios, el tipo de contrato, los horarios y las condiciones de trabajo. Estos elementos se miden mejor en un análisis por ocupaciones.

En este artículo se adopta un enfoque ascendente. Ahora bien, existen diversos enfoques ascendentes y se han elaborado distintos métodos para identificar los empleos verdes por ocupaciones. La referencia más conocida y aplicada en el mundo es la clasificación de las ocupaciones verdes de O*NET elaborada por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos (Dierdorff et al. 2009 y 2011), que se ha adaptado a numerosos países (de la Vega, Porto y Cerimelo 2024; Elliott et al. 2024; Sofroniou y Anderson 2021; Valero et al. 2021). Esta clasificación, que data de finales de la década de 2000, distingue tres categorías de ocupaciones afectadas por la transición ecológica: ocupaciones «verdes nuevas y emergentes», que son fruto del proceso mismo de transición ecológica; ocupaciones «con competencias ecológicas mejoradas», esto es, ocupaciones ya existentes cuyas tareas y competencias evolucionan internamente para adaptarse al desafío ambiental; y ocupaciones «con demanda en aumento por la ecologización», es decir, aquellas ocupaciones con una proyección de crecimiento destinado a sostener la expansión de las dos primeras categorías, pero sin modificaciones relevantes en cuanto a la naturaleza de la labor desempeñada.

Sin embargo, el enfoque de O*NET para el análisis de las ocupaciones verdes ha sido objeto de crecientes críticas (Villani et al. 2026). La primera limitación se refiere a la falta de actualizaciones sustanciales desde la clasificación inicial de las ocupaciones verdes de 2009-2011. Solo se han realizado pequeñas adiciones de tareas. La última vez que se incluyó oficialmente esta tipología en O*NET fue en la versión 24.1 de 2019; en versiones sucesivas se dejó de utilizar. La segunda limitación, más trascendental, se refiere a cómo se articulan las ocupaciones verdes y las tareas verdes en O*NET. A pesar de su enfoque singular, que vincula cada ocupación con un conjunto de tareas (verdes y no verdes), la naturaleza verde de un empleo no se definió inicialmente por el número o la intensidad de las tareas verdes realmente realizadas. En lugar de ello, las ocupaciones verdes se identificaron mediante una revisión de 60 publicaciones y luego se clasificaron en una de las tres categorías en función de su correspondencia con la nomenclatura O*NET existente.1 Las tareas verdes se identificaron a posteriori solo para las ocupaciones de las dos primeras categorías («verdes nuevas y emergentes» y «con competencias ecológicas mejoradas»), excluyendo arbitrariamente las ocupaciones «con demanda en aumento por la ecologización», aunque algunas requerían una alta intensidad de tareas verdes (Granata y Posadas 2024, 25; OCDE 2024, 80). Por último, las 60 publicaciones examinadas solo abarcaban 12 sectores. Se excluyeron ocupaciones de otros sectores que, sin embargo, contribuyen a la protección del medio ambiente. Esta limitación reproduce esencialmente una deficiencia del enfoque descendente.

Estos inconvenientes, que afectan a los datos de los Estados Unidos, se suman a otro problema cuando se trata de adaptar las categorías de O*NET a otros países. Los métodos de correspondencia entre categorías de distintos sistemas plantean varias dificultades, principalmente relacionadas con el sesgo de agregación debido a los desajustes entre las diversas taxonomías de ocupaciones. Se ha cuestionado la precisión de estas correspondencias (Bachelot 2024) y, en un informe centrado en las adaptaciones europeas, Vona (2021, 24) concluyó que la calidad del método «no es suficiente para utilizar [las categorías O*NET adaptadas] con el fin de medir el empleo verde en Europa». Por lo tanto, para los países distintos de los Estados Unidos, sería más apropiado aplicar una definición y medida nacional ad hoc de los empleos verdes.

Francia cuenta con un enfoque de este tipo, elaborado por una institución que se dedica a la identificación y el seguimiento de los empleos verdes desde 2010: el Observatoire national des emplois et métiers de l’économie verte (Onemev). La definición propuesta por el Onemev se revisó en 2020 para adecuarla a la nueva clasificación francesa de ocupaciones y categorías socioprofesionales (PCS-2020). Ahora consiste en una lista de más de 140 ocupaciones verdes, actualizada cada año y definida en el nivel más detallado de la nomenclatura francesa, a saber, la denominación de las ocupaciones. Esta lista, conceptualizada de manera estricta, abarca los empleos verdes «fundamentales», esto es, los más claramente asociados con el apoyo a la transición ecológica. Aunque no constituyen la categoría mayoritaria de empleos verdes, ni se espera que lleguen a serlo, se consideran críticos desde un punto de vista estratégico (Fontaine et al. 2023). Además, a diferencia de las definiciones «puristas» que han sido criticadas por su alcance excesivamente restrictivo (Sofroniou y Anderson 2021), la definición del Onemev no se limita a las ocupaciones del sector de bienes y servicios ambientales.

En el enfoque del Onemev se definen los empleos verdes en su sentido clásico como «aquellos que, en virtud de su finalidad y/o de las competencias que requieren, contribuyen a medir, prevenir, controlar y corregir los efectos adversos y los daños al medio ambiente».2 Estas ocupaciones se identificaron mediante un análisis textual automatizado de las denominaciones de puestos de trabajo recogidas en una amplia encuesta francesa representativa a escala nacional.3 A pesar del elevado número de trabajadores de parques y jardines, la lista incluye una amplia gama de ocupaciones, como agentes de clasificación de desechos, especialistas en desamiantado, técnicos en control de la contaminación atmosférica, ingenieros de investigación y desarrollo energético y gestores de energías renovables.4

La definición del Onemev ofrece varias ventajas para el análisis empírico objeto del presente estudio. En primer lugar, se basa directamente en las denominaciones de ocupación francesas, lo que evita problemas de traducción y, sobre todo, refleja con toda probabilidad la naturaleza verde de los empleos en este contexto nacional específico. En segundo lugar, evita los problemas de compatibilidad que surgen al adaptar el enfoque de O*NET a otras clasificaciones y que, en el presente caso, podrían obstaculizar la identificación de los indicadores de calidad del empleo en las ocupaciones verdes. Es decir, si las ocupaciones que contribuyen sustancialmente a preservar o restaurar el medio ambiente se agruparan —como resultado de un sesgo de agregación— con otras que tienen escasa relevancia ambiental, la medida de la calidad de los empleos verdes sería errónea en su esencia misma.

Como no existe una definición perfecta de empleo verde, también es preciso reconocer los límites de la definición del Onemev. Su principal limitación estriba en que no resulta extrapolable a otros países con fines comparativos. No obstante, las conclusiones que se extraigan sobre la relación entre la naturaleza verde de los empleos y su calidad serán de utilidad en cualquier caso, toda vez que la definición garantiza que solo se incluyan en el agregado los empleos que contribuyen sustancialmente a preservar o restaurar la calidad del medio ambiente.

Otra deficiencia se refiere a la distribución de las calificaciones de los trabajadores identificados empíricamente según la definición del Onemev. A diferencia de otros enfoques (en particular el de O*NET), la definición del Onemev engloba una mayor proporción de trabajadores manuales, especialmente los que intervienen directamente en la naturaleza, como los trabajadores de parques y jardines,5 y una proporción relativamente menor de trabajadores muy calificados, pertenecientes a las categorías de profesionales científicos e intelectuales y de directores y gerentes (Bachelot 2024). Ya se ha señalado en otros análisis la sobrerrepresentación de directores y gerentes en la definición de O*NET (Maldonado et al. 2024). Además, la preponderancia de los trabajadores manuales según la definición del Onemev concuerda con enfoques sectoriales franceses más prospectivos que destacan la demanda de trabajadores manuales en la transición ecológica (Sciberras et al. 2022). Esta distribución de calificaciones reproduce asimismo la estructura del mercado laboral verde francés, y no solo un «sesgo» en la lista de empleos verdes del Onemev, ya que identifica tantos puestos de alta calificación como de baja calificación: 70 de los 143 que figuran en la lista de 2022 se refieren a directores, gerentes, ingenieros, técnicos, investigadores y consultores, entre otros. A fin de abordar esta diferencia de composición, se analizará sistemáticamente la calidad de los empleos verdes por separado para las ocupaciones de alta y baja calificación.

2.2. Revisión bibliográfica

Cabe distinguir dos grandes líneas bibliográficas sobre la calidad de los empleos verdes: i) análisis cuantitativos que aportan una perspectiva global de la calidad media de los empleos verdes a partir de distintas definiciones de este concepto; y ii) análisis cualitativos que se centran en un único sector u ocupación con alto grado de exposición a los cambios derivados de la transición ecológica y que arrojan luz sobre la ecologización de las prácticas de trabajo locales.

Por lo que respecta a los análisis cuantitativos, Apostel y Barslund (2024) ofrecen una síntesis de la bibliografía sobre los países desarrollados, mientras que Bachelot (2023) se centra en el caso de Francia. En gran parte de la bibliografía relativa a países distintos de Francia, a menudo basada en las categorías de O*NET, se concluye que los empleos verdes tienen salarios más elevados (Bluedorn et al. 2023; Bowen, Kuralbayeva y Tipoe 2018; OCDE 2024; Valero et al. 2021; Vona, Marin y Consoli 2019), aunque esta prima ha disminuido con el tiempo (OCDE 2023; Sato et al. 2023). Sin embargo, los datos cuantitativos sobre las dimensiones no pecuniarias de la calidad del empleo son mucho más escasos. En los países desarrollados, incluida Francia (SDES 2023), los empleos verdes parecen estar asociados a mejores contratos de trabajo, es decir, tienen mayor estabilidad y evitan la jornada a tiempo parcial (Peters 2014; OCDE 2024; Valero et al. 2021), mientras que ocurre lo contrario en los países en desarrollo, donde la naturaleza verde del empleo se asocia con la informalidad (de la Vega, Porto y Cerimelo 2024; Mathieu 2024).

No abundan los análisis cuantitativos de las condiciones de trabajo, pero un estudio del caso francés —basado en definiciones anteriores de empleos verdes y de ecologización del empleo— muestra que los empleos verdes están más expuestos a condiciones de trabajo arduas, como vibraciones mecánicas, niveles de ruido nocivos y agentes cancerígenos (Havet, Bayart y Penot 2021). Este resultado se confirma incluso al controlar las características individuales y del puesto de trabajo, lo que parece indicar la existencia de una penalización específica para los empleos verdes. En cuanto a los perfiles sociodemográficos, una característica especialmente llamativa es que, en todos los países los empleos verdes son mayoritariamente masculinos (en torno al 80 por ciento en Francia), tanto en los estadísticos descriptivos como al controlar otros factores (Valero et al. 2021).

En cuanto a los niveles de calificación de estos empleos y de quienes los desempeñan, los resultados difieren mucho según la definición aplicada. Como ya se ha señalado, la definición de O*NET tiende a identificar las ocupaciones más calificadas. En cambio, la mayoría de los empleos incluidos en la definición del Onemev no requieren calificación alguna o solo exigen un nivel bajo, debido en particular a la elevada proporción de trabajadores manuales (Babet y Margontier 2017).

La segunda línea bibliográfica aporta información sobre los sectores más expuestos a la transición ecológica, abordando otras dimensiones de la calidad del empleo, en particular las condiciones de trabajo. Se trata de investigaciones que documentan la precariedad laboral y las malas condiciones de trabajo, por ejemplo, en el sector de la gestión de residuos (Corteel y Le Lay 2011; Gregson et al. 2016; Kirov y van den Berge, 2012) o en la agricultura ecológica (Dumont y Baret 2017; Guérillot 2024). En otros estudios se ha examinado la ecologización de las prácticas de trabajo en empleos o sectores que no se clasifican como «verdes», pero que sufren un proceso de reestructuración con el fin de incorporar consideraciones ambientales (Clos 2022; Zarka 2023). Al evidenciar los condicionantes y la intensificación que pueden surgir de la reglamentación ambiental, e incluso de las normas voluntarias (Mahlaoui 2023; Rieucau et al. 2024), esta bibliografía cualitativa proporciona claves importantes sobre los efectos potencialmente ambiguos de la ecologización en las condiciones de trabajo.

Sin embargo, el presente estudio se asemeja más a los enfoques cuantitativos descritos anteriormente. Y los mejora en varios sentidos. Para empezar, es el primero en el que se aplica la definición de empleos verdes revisada recientemente por el sistema francés de estadísticas públicas, lo que permite subsanar los inconvenientes observados en las adaptaciones de la tipología de O*NET y en las definiciones anteriores aplicadas en Francia. Junto con Havet, Bayart y Penot (2021), es también el primer estudio en el que se investiga la calidad de los empleos verdes en Francia con un marco multidimensional que va más allá de los salarios o las calificaciones, realizando regresiones controladas para cada dimensión de la calidad del empleo. Por último, se basa en una encuesta francesa extensa y representativa, mientras que las publicaciones institucionales anteriores (por ejemplo, Babet y Margontier 2017; SDES 2023) toman generalmente datos censales que contienen información limitada sobre la calidad del empleo.

3. Datos de la encuesta de población activa de Francia sobre la calidad del empleo

La fuente de datos para el análisis es la Enquête Emploi, el equivalente francés de la Encuesta de Población Activa (EPA) de la UE.6 Este conjunto de datos permite analizar el mercado de trabajo y es la única fuente que mide los conceptos de actividad, desocupación (desempleo) y ocupación (empleo) tal como los define la OIT.7 Incluye un amplio conjunto de variables sobre la situación de las personas mayores de 15 años en el mercado laboral. Se entrevista seis veces a las personas de los hogares seleccionados, una vez cada tres meses. La primera y la última entrevista son presenciales, mientras que las entrevistas intermedias se realizan por teléfono.

La encuesta proporciona una descripción detallada del empleo principal actual, que abarca variables como la categoría profesional, la ocupación, el tiempo de trabajo, el tipo de contrato, el salario, los horarios atípicos y el control sobre las horas de trabajo, de conformidad con las clasificaciones europeas. También incluye variables sobre el nivel educativo y la participación en actividades formativas. La principal limitación de la encuesta para analizar la calidad del empleo es la falta de variables sobre las condiciones de trabajo o la representación colectiva. Siguiendo las principales dimensiones de la calidad del empleo señaladas anteriormente, se aísla un conjunto de variables de calidad del empleo disponibles en la encuesta, descritas en el cuadro 1.

Cuadro 1. Variables de calidad del empleo

Variable Indicadores
Salarios – Salario mensual neto
Condiciones de empleo y seguridad socioeconómica – Tipo de contrato (indefinido/de funcionario público, de duración determinada/temporal, en prácticas/de aprendizaje)
– A tiempo completo o a tiempo parcial
– Motivo principal de la jornada a tiempo parcial (incluido el de «No encontró trabajo a tiempo completo», es decir, con una jornada a tiempo parcial involuntaria)
– Subocupación
Acceso a la formación y perspectivas profesionales – Participación en actividades de formación en los últimos 12 meses (formales o informales)
Condiciones de trabajo – Uso del trabajo a distancia durante las últimas cuatro semanas
Tiempo de trabajo y conciliación de la vida laboral y personal – Estabilidad del horario de trabajo (más o menos el mismo cada semana, trabajo por turnos, horarios variables de una semana a otra)
– Control del horario de trabajo (total, limitado, sin control)
– Trabajo vespertino y nocturno (durante al menos la mitad de los días laborables de las últimas cuatro semanas)
– Trabajo en fin de semana (al menos dos sábados o al menos dos domingos en las últimas cuatro semanas)
Participación en el diálogo social y la representación colectiva – Ningún indicador disponible
  • Fuente: Elaboración de los autores.

Los empleos verdes se identifican mediante el «agregado de empleos verdes» formulado por el Onemev y el Insee, disponible directamente en la encuesta. Se trata de una variable ficticia que toma el valor 1 si el trabajador tiene un empleo verde y 0 en caso contrario. Como la mayoría de las variables de calidad del empleo solo se miden durante la primera entrevista, el análisis abarca únicamente esa ronda. Habida cuenta del número relativamente limitado de empleos verdes, se utilizan los datos de 2021 y 2022 para analizar una muestra más amplia. También se restringe la muestra a los trabajadores por cuenta ajena, porque muchas variables de calidad del empleo solo están disponibles y son significativas para ese grupo de trabajadores. Esta selección no excluye a muchos trabajadores con empleos verdes, ya que solo el 7,9 por ciento son trabajadores por cuenta propia, frente a aproximadamente el 12,9 por ciento en el conjunto de la población ocupada.

La EPA francesa conjunta de 2021 y 2022 contiene casi 800 000 observaciones. Al limitar la muestra a la primera entrevista y a los individuos con un empleo asalariado, se obtienen 46 835 observaciones, de las cuales 783 corresponden a empleos verdes, lo que representa el 1,6 por ciento de las observaciones y unos 400 000 trabajadores. Esta pequeña proporción coincide con las estimaciones de análisis anteriores basados en datos franceses (SDES 2023) y con las estimaciones de enfoques restrictivos similares en otros países desarrollados (Vona 2021).

4. Aspectos metodológicos: regresiones y tipologías para examinar la diversidad de empleos verdes

El objetivo es comparar la calidad de los empleos verdes y no verdes, además de examinar más específicamente la heterogeneidad de la calidad de los empleos verdes. De hecho, la calidad «media» de un empleo verde puede no ser significativa si el agregado de «empleos verdes» incluye tipos de ocupación muy diferentes. Por ello el análisis empírico se desarrolla en dos etapas.

En primer lugar, se utilizan regresiones controladas —de mínimos cuadrados ordinarios (MCO) y logísticas— para examinar si, en promedio, existen primas o penalizaciones asociadas a las principales variables de calidad (véase el cuadro 1) en los empleos verdes. En todas las regresiones se controlan las variables de sexo, edad, nivel educativo, antigüedad, ocupación, tipo de empleador, sector y tamaño de la empresa. En el caso de las regresiones salariales, también se incluyen el número de horas trabajadas y el tipo de contrato. A fin de evaluar si el contenido verde de un empleo tiene implicaciones similares para la calidad del empleo entre los trabajadores poco calificados y los muy calificados, se realizan regresiones separadas respectivamente para las categorías de i) trabajadores manuales y personal de apoyo administrativo, y ii) directores y gerentes, profesionales científicos e intelectuales, técnicos y profesionales de nivel medio.8

En segundo lugar, para examinar la heterogeneidad de los empleos verdes en cuanto a su calidad, se elabora una tipología basada en rasgos cualitativos. Dada la naturaleza categórica de las variables, primero se realiza un análisis de correspondencias múltiples (multiple correspondence analysis, MCA), seguido de una agrupación jerárquica ascendente (hierarchical ascendant clustering, HAC). El MCA sirve para estudiar las asociaciones entre variables cualitativas. Crea variables denominadas «factores» que resumen y recomponen la información de la base de datos inicial. Los factores se ordenan por inercia descendente y solo los primeros se utilizan para aplicar técnicas de clasificación. A continuación, la HAC permite identificar grupos de individuos con perfiles similares a partir de sus respuestas. Mediante la combinación del MCA y la HAC, se identifican grupos de empleos verdes con distintos niveles de calidad y cada uno de ellos se describe con variables de calidad del empleo y características sociodemográficas de los trabajadores (como sexo y ocupación).

5. Resultados empíricos

5.1. ¿Qué son los empleos verdes y quién los desempeña?

Los estadísticos descriptivos sobre las personas con empleos verdes (cuadro SA1 del anexo suplementario en línea) indican que los hombres están sobrerrepresentados, mientras que la distribución por edades es similar a la de otros empleos. En cuanto a la distribución por ocupaciones, en comparación con la totalidad de los empleados, la mayoría de los individuos con empleos verdes son trabajadores manuales e industriales calificados (el 55,8 frente al 14,8 por ciento). En cambio, en los empleos verdes casi no hay personal de apoyo administrativo ni trabajadores de los servicios y vendedores de comercios y mercados (solo un 1,9 frente al 29,5 por ciento). Los directores y gerentes y los profesionales científicos e intelectuales están ligeramente infrarrepresentados (el 16,7 frente al 22,7 por ciento), y los técnicos y profesionales de nivel medio más aún (el 18,2 frente al 26,1 por ciento). Como reflejo de esta estructura ocupacional, los trabajadores con empleos verdes tienen, en promedio, niveles educativos más bajos: el 52,2 por ciento de ellos no ha completado el bachillerato francés (el título nacional de educación secundaria alta), frente al 33,8 por ciento de todos los empleados.

Los individuos con empleos verdes tienen más probabilidades de estar empleados por las administraciones públicas territoriales (el 28,7 frente al 7,2 por ciento) y por empleadores privados individuales (el 5,5 frente al 2,4 por ciento), pero menos probabilidades de estar empleados en el sector privado y por organizaciones no gubernamentales (el 54,9 frente al 70,5 por ciento). Es menos probable que trabajen en empresas de 250 empleados o más (el 19 frente al 25,3 por ciento) y más probable que lo hagan en empresas de 10 a 49 empleados (el 31,5 frente al 27,3 por ciento).

Están ampliamente sobrerrepresentados en la explotación de minas y canteras y las industrias manufactureras (el 20,4 frente al 13,7 por ciento); en las actividades profesionales, científicas y técnicas, y en las actividades de servicios administrativos y de apoyo (el 22,6 frente al 10,2 por ciento); y, en menor medida, en la administración pública, la enseñanza, las actividades de atención de la salud humana y de asistencia social (el 37,5 frente al 33 por ciento) y en otras actividades de servicios (el 8,8 frente al 5,6 por ciento). En cambio, hay pocos empleos verdes en el comercio al por mayor y al por menor, el transporte y el almacenamiento, y las actividades de alojamiento y de servicio de comidas (el 4,1 frente al 22,4 por ciento).

Estos primeros estadísticos descriptivos ilustran y confirman la especificidad de la definición de empleos verdes del Onemev. Como era de esperar, los trabajadores poco calificados están sobrerrepresentados. Al examinar las ocupaciones detalladas de los trabajadores con empleos verdes (véase el cuadro SA2 del anexo suplementario en línea), se observa que alrededor del 45 por ciento de ellos son trabajadores de parques y jardines, a menudo empleados por las administraciones territoriales de Francia. Los trabajadores calificados y no calificados del sector del suministro de agua, energía y tratamiento de residuos representan el 14,1 por ciento de los empleos verdes. Los técnicos, junto con los ingenieros y directores técnicos de agricultura, acuicultura, silvicultura y protección del medio ambiente, representan el 11,5 por ciento. Por último, los ingenieros, gestores y técnicos de control de calidad y gestión de riesgos de seguridad suman el 9,5 por ciento.

5.2. ¿Son los empleos verdes mejores que los demás?

Se realizan regresiones controladas para determinar si la probabilidad de presentar atributos de calidad aumenta o disminuye en un empleo verde con respecto a otro tipo de empleo, a partir de los indicadores descritos en el cuadro 1 como variables dependientes. También se examinan las diferencias entre trabajadores muy calificados y poco calificados, tal como se definen en el apartado 4, realizando todas las regresiones por cada subgrupo.9

5.2.1. Penalización salarial para los trabajadores con empleos verdes

El cuadro 2 muestra que los empleos verdes están, en promedio, peor remunerados que los demás: los individuos con empleos verdes ganan unos 324 euros netos menos al mes que quienes desempeñan otros empleos, una vez controladas las características individuales básicas. Al controlar la ocupación, la antigüedad (modelo 2) y el contrato indefinido (modelo 3), la penalización salarial disminuye a 295 euros y después a 251 euros. Esto indica que quienes ocupan empleos verdes suelen desempeñar ocupaciones de menor calificación y tienen contratos indefinidos con menor frecuencia En el modelo 4, tras introducir las horas semanales trabajadas, la penalización salarial desciende a unos 155 euros, en consonancia con el promedio ligeramente inferior de horas trabajadas en los empleos verdes (35 frente a 36,6 horas, véase el cuadro SA1 en el anexo suplementario en línea). Por último, en el modelo 5 se introducen algunas características de las empresas: sector de actividad, tamaño de la empresa y tipo de empleador. En este último modelo la penalización salarial se reduce y deja de ser significativa. Ello apunta a que las características de la empresa y el sector son determinantes clave de la penalización salarial en los empleos verdes.

Cuadro 2. Penalización salarial en los empleos verdes

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3 Modelo 4 Modelo 5
Empleo verde –324,1***
(90,2)
–295,3***
(89,5)
–250,8***
(89,5)
–155,0*
(88,7)
–109,3
(89,8)
Sexo
Mujeres –573,6***
(23,3)
–376,2***
(25,2)
–367,8***
(25,2)
–251,8***
(25,2)
–230,4***
(26,0)
Nivel de estudios
Sin titulación académica –514,6***
(40,7)
–243,4***
(42,2)
–222,0***
(42,2)
–170,2***
(41,8)
–162,4***
(42,3)
Título secundario de formación profesional de corta duración –292,7***
(36,3)
–106,8***
(36,7)
–102,3***
(36,6)
–116,0***
(36,3)
–116,8***
(36,6)
Título de educación secundaria alta Ref. Ref. Ref. Ref. Ref.
Título de educación terciaria de ciclo corto 334,9***
(39,0)
85,3**
(39,4)
78,7**
(39,4)
54,7
(39,0)
42,6
(39,4)
Título de educación terciaria de ciclo largo 1009,2***
(33,5)
313,4***
(38,0)
311,3***
(38,0)
291,4***
(37,6)
289,7***
(38,4)
Edad
15-24 años –788,2***
(41,3)
–453,3***
(43,2)
–329,4***
(44,6)
–282,2***
(44,2)
–275,9***
(45,0)
25-49 años Ref. Ref. Ref. Ref. Ref.
50 años o más 381,1***
(25,8)
91,4***
(29,2)
102,1***
(29,1)
156,9***
(28,9)
167,7***
(29,3)
Antigüedad 30,4***
(3,3)
19,0***
(3,5)
17,6***
(3,4)
15,7***
(3,5)
Antigüedad2 –0,4***
(0,1)
–0,2*
(0,1)
–0,2*
(0,1)
–0,1
(0,1)
Categoría socioprofesional (PCS-2020, nivel 4)
Directores y gerentes y profesionales científicos e intelectuales 1311,1***
(47,9)
1310,1***
(47,8)
1151,7***
(47,6)
1150,7***
(49,6)
Ocupaciones de nivel medio, técnicos y profesionales de nivel medio 190,4***
(42,4)
196,6***
(42,4)
198,6***
(41,9)
237,4***
(43,5)
Personal de apoyo administrativo y trabajadores de los servicios y vendedores de comercios y mercados calificados –52,4
(44,9)
–41,1
(44,8)
–0,8
(44,4)
52,2
(46,7)
Personal de apoyo administrativo y trabajadores de los servicios y vendedores de comercios y mercados no calificados –303,9***
(46,5)
–299,5***
(46,4)
–145,3***
(46,2)
–76,2
(49,8)
Trabajadores manuales e industriales calificados Ref. Ref. Ref. Ref.
Trabajadores manuales e industriales no calificados –240,7***
(53,7)
–197,2***
(53,8)
–103,6*
(53,3)
–99,2*
(55,7)
Tipo de contrato
Contrato permanente 395,6***
(36,2)
256,2***
(36,1)
255,0***
(37,2)
Tiempo de trabajo
Número de horas semanales 39,1***
(1,3)
37,6***
(1,3)
Tipo de empleador
Empleador privado Ref.
Empleador público –39,2
(35,6)
Empleador individual (trabajador a domicilio) 88,3
(84,9)
Tamaño de la empresa
Menos de 10 empleados Ref.
Más de 10 empleados (sin mayor detalle) 80,1
(60,0)
10-19 empleados 81,1*
(43,9)
20-49 empleados 107,5***
(41,3)
50-249 empleados 136,5***
(38,4)
250 empleados o más 318,2***
(39,6)
Sector (NAF 10) excl. excl. excl. excl. incl.
Constante 2 077,7***
(30,0)
1 685,0***
(43,1)
1 393,3***
(50,7)
35,1
(67,1)
–85,1
(75,7)
Observaciones 46 531 45 958 45 958 45 958 45 497
R2 0,068 0,104 0,106 0,124 0,125
R2 ajustado 0,067 0,104 0,106 0,124 0,124
Error estándar residual 2 489,2 2 437,4 2 434,3 2 410,0 2 417,8
Estadístico F 421,3*** 354,8*** 340,9*** 382,2*** 196,8***
  • * Significativo al nivel del 10 por ciento. ** Significativo al nivel del 5 por ciento. *** Significativo al nivel del 1 por ciento.

    Notas: Estimaciones mediante MCO. Los errores estándar se indican entre paréntesis. PCS: Nomenclature des professions et catégories socioprofessionnelles (clasificación francesa de ocupaciones y categorías socioprofesionales); NAF: Nomenclature d’activités française (nomenclatura francesa de actividades).

    Fuente: Cálculos de los autores con datos de la encuesta de población activa francesa (2021-2022).

Con el fin de contribuir al debate sobre la «transición justa», y habida cuenta de que la definición francesa de empleos verdes incluye una mayor proporción de trabajadores manuales que la definición de O*NET, se ejecuta la regresión por separado para los trabajadores poco calificados y muy calificados, respectivamente, según la especificación más detallada (es decir, el modelo 5).

Como se muestra en el cuadro 3, la penalización salarial sigue siendo estadísticamente significativa para los trabajadores poco calificados, y asciende aproximadamente a 156 euros al mes.10 Esta conclusión concuerda con una reciente investigación de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE 2024, 96), según la cual «los empleos en ocupaciones [poco calificadas y con una orientación verde en la taxonomía de O*NET] suelen estar peor remunerados que otros empleos poco calificados». También coincide con la síntesis de Fontaine et al. (2023), en la que se subraya que, aunque la mayoría de los empleos verdes no son de alta calificación, requieren competencias específicas que carecen de reconocimiento salarial o están mal retribuidas.

Cuadro 3. Estimaciones de la penalización salarial en los empleos verdes por nivel de calificación

Trabajadores poco calificados Trabajadores muy calificados
Empleo verde –156,1***
(20,7)
–185,3
(214,4)
Constante 448,1***
(17,7)
254,2
(170,3)
Observaciones 23 446 22 051
R2 0,491 0,072
R2 ajustado 0,491 0,071
Error estándar residual 441,9 3 432,6
Estadístico F 729,7*** 58,7***
  • * Significativo al nivel del 10 por ciento. ** Significativo al nivel del 5 por ciento. *** Significativo al nivel del 1 por ciento.

    Notas: Estimaciones mediante MCO. Controles: sexo, edad, nivel educativo, antigüedad (cuadrado), ocupación, contrato indefinido, tipo de empleador, número de horas semanales, tamaño de la empresa y sector. Los errores estándar se indican entre paréntesis.

    Fuente: Cálculos de los autores con datos de la encuesta de población activa francesa (2021-2022).

Se formulan tres hipótesis principales para explicar la penalización salarial que afecta a los trabajadores con empleos verdes. Todas están relacionadas con alguna forma de devaluación.

En primer lugar, la penalización salarial podría deberse a la concentración de empleos verdes en sectores que presentan una baja densidad sindical. Algunas investigaciones recientes indican que, en cambio, los «empleos marrones» (es decir, en sectores muy contaminantes) se benefician de una mejor cobertura de los convenios colectivos y tienen una mayor densidad sindical (Zwysen 2024). Así, los empleos verdes pueden caracterizarse por un poder de negociación relativamente menor (OCDE 2024) y, en consecuencia, salarios más bajos. Aunque no es posible controlar la sindicación de los trabajadores o de sus empresas en este análisis, se introducen clasificaciones sectoriales más detalladas para reflejar mejor los niveles de sindicación. Se observa que la penalización salarial de los trabajadores verdes poco calificados disminuye, pero sigue siendo estadísticamente significativa.11 Así pues, parte de la penalización salarial se explica efectivamente por la inserción en sectores caracterizados por una remuneración más baja, posiblemente menos lucrativos y con menor presencia sindical. Sin embargo, más de dos tercios de la penalización siguen siendo atribuibles a la variable del empleo verde, lo que parece indicar que, incluso en comparación con empleos similares del mismo subsector, los empleos verdes están, en general, peor remunerados.

En segundo lugar, la penalización salarial restante podría estar relacionada con un menor valor productivo de las tareas realizadas en estos empleos, un factor que no se puede controlar en el presente estudio. Sin embargo, según una investigación reciente con datos franceses (Fana y Giangregorio 2024), en el extremo inferior de la distribución salarial las modalidades contractuales (como los contratos indefinidos o de duración determinada o el número de horas trabajadas) y la antigüedad (una de las variables controladas aquí) afectan más a los salarios que el contenido de las tareas. Esta conclusión puede cuestionarse en el caso de los empleos verdes: dado que las tareas realizadas en estos empleos guardan relación con la calidad ambiental, cuyas externalidades positivas no están bien contabilizadas, esto podría explicar parte de la penalización salarial. Además, esta idea podría verse reforzada por la siguiente hipótesis.

En tercer lugar, la devaluación de los empleos verdes también podría ser consecuencia de que su contenido incluye «trabajo sucio» o «trabajo de cuidados», si se adopta una definición amplia de cuidados que englobe el «cuidado de la naturaleza» (Pruvost 2021). Esta interpretación parece especialmente adecuada para los trabajadores poco calificados que se dedican al tratamiento de residuos o para el personal de mantenimiento de parques y jardines. Krinsky y Simonet (2012, 2), en un estudio sobre el trabajo en los parques de la ciudad de Nueva York, demuestran que este tipo de ocupación ambiental corre a cargo de voluntarios o perceptores de subsidios con una contraprestación laboral, y que se caracteriza «por una ausencia total o parcial de reconocimiento jurídico, monetario y/o simbólico de la [condición de trabajador]».

5.2.2. Menor seguridad socioeconómica, pero horarios menos atípicos, mayor regularidad y mejor control de la jornada laboral

Aparte de los salarios, se examinan las diferencias entre los empleos verdes y los demás en otras dimensiones de la calidad del empleo. En el cuadro 4 se recogen los coeficientes de la variable ficticia del empleo verde en todas las regresiones (controladas) que toman como variables dependientes los distintos indicadores de calidad del empleo enumerados anteriormente.12

Cuadro 4. Relación entre tener un empleo verde y diferentes indicadores de calidad del empleo

Todos los trabajadores Trabajadores poco calificados Trabajadores muy calificados
Indefinido (frente a duración determinada/temporal) –0,643***
(0,112)
–1,044***
(0,133)
–0,097
(0,239)
A tiempo completo (frente a tiempo parcial) –0,609***
(0,104)
–0,964***
(0,121)
0,113
(0,238)
A tiempo completo (frente a otros a tiempo parcial) –0,345**
(0,128)
–0,687***
(0,165)
0,056
(0,232)
A tiempo parcial involuntario (frente a otros a tiempo parcial) 0,554***
(0,162)
0,523**
(0,211)
–0,364***
(0,036)
Subocupación 0,826***
(0,143)
1,068***
(0,157)
–0,393
(0,517)
Formación en el último año 0,048
(0,081)
–0,134
(0,109)
0,183
(0,126)
Trabajo a distancia 0,365***
(0,137)
–0,201
(0,611)
0,406***
(0,142)
Horario regular (frente a turnos u horarios irregulares) 0,552***
(0,095)
0,712***
(0,122)
0,088
(0,152)
Control total o limitado de las horas de trabajo (frente a ningún control) 0,560***
(0,092)
0,164
(0,121)
0,829***
(0,157)
Trabajo vespertino o nocturno frecuente –1,210***
(0,221)
–0,916***
(0,241)
–1,610**
(0,584)
Trabajo frecuente en fines de semana –0,649***
(0,117)
–0,181
(0,137)
–1,079***
(0,244)
  • * Significativo al nivel del 10 por ciento. ** Significativo al nivel del 5 por ciento. *** Significativo al nivel del 1 por ciento.

    Nota: Estimaciones mediante regresiones logísticas (binomiales o multinomiales) con los siguientes controles: sexo, edad, nivel educativo, antigüedad (cuadrado), ocupación, tipo de empleador, tamaño de la empresa, sector.

    Fuente: Cálculos de los autores con datos de la encuesta de población activa francesa (2021-2022).

Se observa que los trabajadores con empleos verdes presentan, en general, un menor nivel de seguridad socioeconómica. Es menos probable que tengan contratos indefinidos y a tiempo completo, y es más probable que trabajen a tiempo parcial de forma involuntaria o que estén subocupados. Contrariamente a la expectativa de que las empresas de sectores verdes tratarán de preparar a los trabajadores para las nuevas prácticas de trabajo derivadas de la transición ecológica, los empleos verdes no ofrecen un mayor acceso a la formación.

En cuanto a las variables relativas al tiempo de trabajo y los horarios, los individuos con empleos verdes no suelen tener horarios atípicos, trabajan menos los fines de semana y aún menos en turnos de tarde y noche. La organización de su tiempo de trabajo presenta mejores características: en promedio, los empleos verdes ofrecen horarios más estables y un mejor control de la jornada laboral. Como ya se ha señalado, los indicadores relativos a las condiciones de trabajo y la representación colectiva son escasos en la EPA. Esta no aporta datos sobre la representación colectiva, y la única variable sobre las condiciones de trabajo se refiere al trabajo a distancia, más frecuente en los empleos verdes.

5.2.3. ¿Es mayor la segmentación de los empleos verdes?

Al analizar los aspectos no monetarios de la calidad del empleo, es preciso distinguir de nuevo entre trabajadores poco calificados y trabajadores muy calificados. Como la penalización salarial se acentúa en el caso de los trabajadores con empleos verdes poco calificados, cabe suponer que este grupo también experimenta una menor calidad del empleo en otras dimensiones. A este respecto, es posible formular dos hipótesis opuestas. La primera, basada en la teoría de las diferencias compensatorias (Cahuc 2001; Rosen 1986), plantea que la penalización salarial se corresponde con mejores condiciones de empleo y de trabajo. En consecuencia, cabría esperar que las características favorables en otras dimensiones de la calidad del empleo compensaran (y explicaran) estos bajos salarios. La segunda, que parece más probable, es la acumulación de desventajas (Donne, Elbaz y Erhel 2023), derivadas de la interacción de los elementos descritos anteriormente: menor poder de negociación y menor valoración de estas actividades en las economías capitalistas.

La conclusión de que la seguridad socioeconómica es menor en los empleos verdes se confirma para los trabajadores poco calificados, pero pierde validez en el caso de los trabajadores muy calificados. Este resultado corrobora la hipótesis de una mayor segmentación en los empleos verdes: los trabajadores poco calificados son más propensos a tener contratos temporales o de duración determinada, a trabajar a tiempo parcial (voluntaria o involuntariamente) y a experimentar situaciones de subocupación.

Los resultados relativos a otras dimensiones de la calidad del empleo varían. Todos los empleos verdes, ya sean de baja o alta calificación, presentan mayor calidad en cuanto a la incidencia de los horarios atípicos: ambos grupos soportan con menor frecuencia el trabajo vespertino y nocturno frecuente, y los trabajadores muy calificados también están menos expuestos al trabajo en fines de semana. Sin embargo, solo los empleos verdes de alta calificación ofrecen un mayor control sobre las horas de trabajo y más oportunidades de trabajo a distancia, lo que puede indicar una relación entre ambos aspectos. En cambio, solo los trabajadores poco calificados afirman tener horarios de trabajo más estables (frente a horarios irregulares o trabajo por turnos) que los de sus homólogos en empleos no verdes. Estos resultados coinciden, por ejemplo, con los de Hetzel (2024), quien describe las ocupaciones de los operarios de recogida de desechos como «buenos empleos malos», sobre todo por ese motivo, en comparación con otras oportunidades disponibles para los segmentos masculinos de la clase trabajadora urbana. La sobrerrepresentación de las administraciones estatales y territoriales como empleadores de trabajadores en empleos verdes, especialmente de los poco calificados, explica en parte estas características relativamente favorables, como la limitación de los horarios atípicos y el control de la jornada laboral. Los empleos en el sector público suelen ofrecer una mejor ordenación del tiempo de trabajo. Este resultado relativo a los trabajadores poco calificados también coincide con un estudio reciente sobre la calidad del empleo (Donne, Elbaz y Erhel 2023), que muestra que las pocas ocupaciones en las que los bajos salarios parecen «compensados» en parte con otras dimensiones positivas de la calidad del empleo —y con los horarios de trabajo en particular— son las que desempeñan los empleados administrativos de la función pública que no han obtenido el título nacional de educación secundaria alta.

El análisis objeto del presente artículo muestra que las dimensiones de calidad de los empleos verdes varían según las ocupaciones. Es posible que concurran algunas formas de segmentación reforzada, ya que los trabajadores poco calificados presentan menor seguridad socioeconómica, un patrón que no se observa entre los trabajadores más calificados. Para ampliar el conocimiento de estos segmentos diferenciados, a continuación se elabora una tipología de empleos verdes según la calidad del empleo.

5.3. ¿Son homogéneos todos los empleos verdes en cuanto a su calidad? Construcción de una tipología

Como complemento de estas comparaciones de promedios (o desglosadas por calificación) entre empleos verdes y no verdes, se elabora una tipología de empleos verdes basada en la calidad del empleo. Dada la naturaleza cualitativa de la mayoría de las variables de calidad del empleo analizadas, se realiza un análisis MCA basado en la muestra de trabajadores en empleos verdes.13 Se restringe el análisis a los cinco primeros ejes, que se identifican como los únicos que contienen información significativa: explican el 53,26 por ciento de la inercia total de los datos, mientras que los ejes adicionales no proporcionan más información útil.14 A partir de las cinco dimensiones generadas por el MCA, se realiza una HAC para elaborar la tipología de la calidad del empleo.

Surgen cuatro grupos, porque esta partición presenta la mayor pérdida relativa de inercia (véase el dendrograma en el gráfico SA1 del anexo suplementario en línea) y es pertinente para el análisis. El gráfico 1 representa las categorías y observaciones correspondientes a las agrupaciones de los dos primeros ejes del MCA. El primer eje se caracteriza por variables relacionadas con los salarios y la seguridad socioeconómica, mientras que el segundo se asocia principalmente con la ordenación del tiempo de trabajo y las condiciones de trabajo.

Gráfico 1. Agrupación de observaciones y categorías (dos primeros ejes)

Notas: Los puntos representan individuos y los triángulos, categorías de variables. Para evitar la sobrecarga visual, solo aparecen en negrita las categorías cuyos cosenos al cuadrado son superiores a 0,3.

Fuente: Cálculos de los autores con datos de la encuesta de población activa francesa (2021-2022).

El primer grupo, denominado «buenos empleos verdes», representa el 22,4 por ciento de los trabajadores en empleos verdes. Se sitúa en el cuadrante superior izquierdo del gráfico y engloba a los trabajadores con altos niveles de calidad del empleo. Se caracteriza por unos ingresos elevados (entre 2 000 y 2 999 euros y más de 3 000 euros), estabilidad laboral (contrato indefinido o de funcionario público) y una jornada a tiempo completo. Los trabajadores de este grupo acceden a la formación con mayor frecuencia que los de otros grupos, ejercen un mayor control sobre el horario laboral y tienen más oportunidades de trabajar a distancia. Las mujeres, los trabajadores con estudios superiores, los directores y gerentes y los profesionales científicos e intelectuales están sobrerrepresentados. El grupo incluye también más trabajadores empleados por el Estado (el 58 por ciento) o por grandes empresas (de 50 a 249 empleados y más de 250 empleados).

El segundo grupo, «empleos verdes estables de calidad media», es el más numeroso y representa el 60,6 por ciento de los trabajadores en ocupaciones verdes. Se concentra en la parte inferior del gráfico, comprende a los trabajadores con empleos estables a tiempo completo, pero con menores ingresos y menor control sobre los horarios de trabajo en comparación con el primer grupo. Estos trabajadores perciben salarios netos mensuales de entre 1 000 y 1 999 euros, generalmente en el tramo de 1 500 a 1 999 euros. Además, tienen contratos estables (indefinidos o de funcionario público) y a tiempo completo, por lo que la subocupación es poco frecuente. Los hombres están significativamente sobrerrepresentados (el 88 frente al 82 por ciento). Los trabajadores suelen estar ocupados en el sector de la función pública, sobre todo de las administraciones territoriales, y representan el 80 por ciento de los empleos verdes de este grupo. En cuanto al nivel educativo y la calificación, los trabajadores tienen principalmente estudios secundarios y es más probable que sean trabajadores manuales o empleados administrativos poco calificados.

Los dos últimos grupos son más pequeños y están compuestos por trabajadores con niveles de calidad del empleo inferiores a los de los dos primeros grupos. Aparecen en la parte derecha del gráfico, que destaca por los bajos ingresos.

El tercer grupo, que representa el 10,1 por ciento de los empleos verdes, se denomina «empleos verdes ocasionales». Como su nombre indica, y a diferencia del cuarto grupo, estos empleos suelen ampararse en contratos «voluntarios» a tiempo parcial o para estudiantes (trabajo en formación y aprendizaje). Los salarios netos mensuales son muy bajos (menos de 1 000 euros) y los horarios de trabajo suelen ser irregulares, aunque los trabajadores tienen más control sobre este aspecto. No hay oportunidades de trabajo a distancia y el 70 por ciento de los trabajadores están empleados por pequeñas empresas (de 1 a 9 empleados) o empleadores individuales. El grupo consta principalmente de trabajadores manuales calificados sin titulación formal, posiblemente porque siguen estudiando. Teniendo en cuenta estas características, la baja calidad de estos empleos puede ser más transitoria que en el último grupo. Sin embargo, esto no los hace deseables ni sostenibles, máxime considerando que los empleos verdes parecen estar sobrerrepresentados en este tipo de empleo de baja calidad (en comparación con el resto de la economía), un síntoma de que la transición ecológica depende cada vez más de empleos objetivamente degradados.

El cuarto grupo, «empleos verdes precarios», representa el 7 por ciento restante de los empleos verdes. Está compuesto principalmente por trabajadores subocupados con una jornada a tiempo parcial involuntaria, contratos de duración determinada o temporales e ingresos inferiores a 1 000 euros al mes. Estos trabajadores no tienen control sobre su horario laboral y carecen de acceso a la formación o al trabajo a distancia. Como en el grupo anterior, los trabajadores sin estudios y los trabajadores manuales calificados están sobrerrepresentados. Los empleados de este grupo también suelen trabajar en la administración pública, la enseñanza y las actividades de atención de la salud humana y de asistencia social (el 52 por ciento).

Esta tipología ilustra, más allá de los resultados por promedios expuestos en el apartado 5.2, la fuerte heterogeneidad de la calidad de los empleos verdes. Esta conclusión lleva a cuestionar el discurso que defiende la buena calidad general de los empleos verdes, pues una parte sustancial de estos puestos son de nivel muy precario, sobre todo en lo que respecta a la seguridad socioeconómica.

Por último, aunque en un principio pueda parecer que los cuatro grupos se corresponden con diferencias en el nivel de calificación y las ocupaciones, un análisis más detallado indica que estas variables son insuficientes para explicar la calidad del empleo. De hecho, varias ocupaciones se distribuyen en dos o incluso tres grupos (véase el cuadro SA3 del anexo suplementario en línea). Por ejemplo, las ocupaciones de parques y jardines representan una parte muy amplia de la muestra de empleos poco calificados y de los grupos de baja calidad, pero algunas se clasifican en el primer grupo de «buenos empleos verdes», aunque en una proporción mucho menor.

Estos resultados demuestran claramente que no existe un «determinismo ocupacional» en cuanto a la calidad del empleo, pero sí una marcada integración institucional. Por ejemplo, el tipo de empleador y el sector parecen ser factores de suma importancia, ya que algunos están sobrerrepresentados en los empleos de baja calidad: es el caso de los empleadores individuales en el tercer grupo y del amplio sector de la administración pública en el cuarto. En este sentido, el sector público constituye un instrumento de política directa para mejorar la calidad del empleo, dada su capacidad para proporcionar buenos empleos a otros segmentos de trabajadores en el sector verde, como lo indica su prevalencia como empleador en los grupos primero y segundo.

6. Conclusiones

Si bien los estudios sobre empleos verdes suelen limitarse a estimar su volumen, el presente artículo aporta información detallada sobre su calidad. A partir de la categoría estadística de empleos verdes introducida recientemente en Francia, se constata que estos empleos tienen una calidad relativamente inferior a la de los empleos no verdes, en particular para los trabajadores poco calificados.

Aunque todas las definiciones de empleos verdes son objeto de debate, esta definición ofrece dos ventajas destacadas: se limita a los empleos verdes fundamentales (minimizando así las dudas sobre el «falso ecologismo» de algunas categorías de ocupación) y evita muchas de las limitaciones que la bibliografía asocia cada vez más con la clasificación de O*NET, a saber, la obsolescencia, la asignación cuestionable de tareas verdes y el sesgo de agregación en la conversión de clasificaciones. Además, esta definición se ha formulado y aplicado directamente en grandes encuestas francesas representativas a escala nacional, lo que permite su análisis en investigaciones científicas. Este artículo presenta el primer análisis exhaustivo de la calidad de los empleos verdes basado en esta definición, con valiosos datos sobre cómo afecta el contenido verde de un empleo a su calidad.

En general, los empleos verdes se caracterizan por una menor calidad en comparación con los no verdes, pero con variaciones según los niveles de calificación. Así, los trabajadores poco calificados (manuales y administrativos) con empleos verdes presentan menor seguridad socioeconómica —en cuanto al salario, el tipo de contrato y la jornada a tiempo parcial involuntaria— que sus homólogos no verdes, aunque se benefician de una ordenación del tiempo de trabajo ligeramente más ventajosa, más estable y menos atípica. Por el contrario, los trabajadores muy calificados con empleos verdes disfrutan de mejores niveles de calidad laboral que sus homólogos no verdes (en los aspectos relativos a los horarios atípicos, el control del horario de trabajo y la jornada parcial involuntaria) o bien presentan niveles no muy diferentes (en cuanto al tipo de contrato y la escala salarial). Por consiguiente, se concluye que el contenido verde de un empleo no repercute de igual modo en los trabajadores muy calificados y en los poco calificados, siendo estos últimos los más desfavorecidos. Esta evidencia podría poner en entredicho las perspectivas de una «transición justa» y obstaculizar el apoyo de los trabajadores poco calificados a la transición ecológica.

Más allá de los resultados por promedios y subgrupos, la tipología descrita evidencia la heterogeneidad de la calidad de los empleos verdes. Aunque la mayoría de ellos se caracterizan por una calidad media o buena, no es desdeñable la proporción de empleos verdes que presentan una calidad deficiente en varias dimensiones. Una vez más, este resultado pone en tela de juicio el discurso común sobre la buena calidad de los empleos verdes. Al practicar un análisis más detallado se observa que, en comparación con el resto del mercado laboral, los empleos verdes están ligeramente infrarrepresentados entre los puestos de alta calidad (grupo 1) y sobrerrepresentados en el segmento de menor calidad (grupo 4).15

Este desequilibrio es motivo de preocupación, ya que una mayor calidad de los empleos verdes podría facilitar la transición ecológica y la necesaria reasignación de trabajadores. Los resultados señalan varias orientaciones posibles para las políticas públicas. En primer lugar, como la penalización salarial de los empleos verdes se explica en parte por su concentración en determinadas empresas y sectores, las políticas sectoriales —como las subvenciones condicionadas o el fomento de las negociaciones por rama de actividad— podrían contribuir a mejorar los salarios y la calidad del empleo. En segundo lugar, al igual que ocurre con muchos empleos poco calificados (Devetter y Valentin 2020), dado que otra parte de la penalización salarial parece estar vinculada al contenido de las tareas y a la división del trabajo subyacente, una posible medida correctiva podría consistir en incentivar una oferta formativa más amplia y procesos de negociación que promuevan una mayor diversificación de tareas en las empresas. El Estado, como principal empleador de trabajadores en empleos verdes, sobre todo en las administraciones territoriales, también podría dar mejor ejemplo.

Se necesitan más investigaciones cualitativas y cuantitativas para estudiar la relación entre la transición ecológica y la calidad del empleo. En Francia, la próxima encuesta de Conditions de travail (el equivalente nacional de la Encuesta Europea sobre las Condiciones de Trabajo) brindará la oportunidad de profundizar en este análisis crucial, sobre todo en aquellas dimensiones que no pudieron examinarse mediante la encuesta de población activa.

Notes

  1. Las ocupaciones verdes nuevas y emergentes eran una categoría añadida con respecto a la versión anterior de O*NET, y las ocupaciones con competencias ecológicas mejoradas estaban evolucionando, es decir, tenían «aspectos que podrían justificar la actualización de la lista de tareas y/o cambios en las denominaciones alternativas» (Dierdorff et al. 2009, 32), mientras que las ocupaciones con demanda en aumento por la ecologización se consideraban correctamente identificadas. Así es como se enfocó en O*NET el impacto de la ecologización en las ocupaciones.
  2. La definición del Onemev y la lista de todos los empleos verdes pueden consultarse en el sitio web del Institut national de la statistique et des études économiques (Insee): https://www.insee.fr/fr/information/6050093 (consultado en junio de 2025).
  3. Véanse más detalles en la sección B del anexo suplementario en línea (en inglés).
  4. Los cuadros SA2 y SA3 del anexo suplementario en línea recogen las principales ocupaciones incluidas en el agregado de empleos verdes del Onemev.
  5. La lista del Onemev incluye no solo empleos vinculados a la «transición ecológica» actualmente en curso, sino también otros que podrían calificarse como empleos verdes «históricos», es decir, ocupaciones más arraigadas que también tienen una finalidad ambiental. Sin embargo, estos empleos verdes «históricos» no están, por definición, abarcados en el enfoque de O*NET porque no son ocupaciones nuevas ni se hallan en proceso de ecologización (es decir, ya eran verdes), ni es previsible que aumente necesariamente su demanda (Bachelot 2023, 27). En otras palabras, cuando se adoptó la lista O*NET, se consideraba que estas ocupaciones y sus tareas ya estaban correctamente clasificadas por la nomenclatura de O*NET anterior, de lo que se infiere que no les afectaba la ecologización de la transición ecológica y, por lo tanto, no eran representativas de este proceso.
  6. Insee, «Enquête emploi en continu» (ediciones de 2021 y 2022). https://www.insee.fr/fr/metadonnees/source/serie/s1223.
  7. Véase https://www.insee.fr/en/metadonnees/definition/c1159 (consultado en junio de 2025).
  8. En el resto del artículo se utilizan las expresiones «poco calificados» y «muy calificados» para hacer referencia a estos dos grupos de trabajadores.
  9. Se comprobó la robustez de los resultados ejecutando modelos similares con diferentes opciones de emparejamiento por puntaje de propensión (propensity score matching, PSM) para los métodos del radio y del vecino más cercano. En general, no se alteraron las principales conclusiones e interpretaciones. Estos modelos están a disposición de quien desee consultarlos.
  10. La penalización salarial de los trabajadores verdes poco calificados se confirma en todos los modelos PSM utilizados como controles de robustez. En el caso de los trabajadores verdes muy calificados, los modelos PSM confirman la ausencia de penalización salarial significativa, excepto en una especificación (emparejamiento por radio con un calibre de 0,01) en la que se vuelve significativa (pero los resultados correspondientes a todas las demás variables de calidad del empleo siguen siendo los mismos). En vista del escaso número de trabajadores verdes muy calificados, no es posible descartar por completo la hipótesis de que también se les aplique una penalización salarial.
  11. En las regresiones iniciales, la variable sectorial corresponde al nivel de diez categorías de la clasificación francesa de actividades. La penalización salarial descendió a 149, 147, 131, 130 y 105 euros para 21, 38, 88, 129 y 732 sectores, respectivamente.
  12. Los cuadros con todos los coeficientes de cada regresión están a disposición de quien desee consultarlos.
  13. Se incluyen todas las variables de calidad del empleo que figuran en el cuadro 1. El salario neto mensual se divide en cinco grupos.
  14. A fin de determinar el número de ejes que se mantendrán en la siguiente fase del análisis, se utiliza el paquete explor del software R (Barnier 2023). Esta herramienta se basa en un «análisis paralelo» que ejecuta MCA en 10 000 conjuntos de datos generados aleatoriamente con el mismo número de individuos y variables que conformaban el conjunto de datos inicial. Cada variable sigue una distribución normal N (0,1). Por cada eje, se clasifican los valores propios simulados en orden ascendente y se identifica el valor del percentil 95, que sirve como umbral de significación del 5 por ciento. A continuación, solo se conservan los ejes en los que el valor propio observado es superior a su umbral simulado: en este caso, la condición se cumple en los cinco primeros ejes.
  15. A tal efecto, se realizó una clasificación similar en toda la muestra de la EPA (no solo en los empleos verdes) y, a continuación, se comprobó la igualdad de proporciones entre los grupos resultantes.

Agradecimientos

Los autores dan las gracias a la Editora Jefa y al equipo editorial de la Revista Internacional del Trabajo, a los dos revisores anónimos, así como a Thomas Amossé, Michaël Orand, Nathalie Moncel y Henri Cottel, por sus sugerencias. El presente estudio se inscribe en el proyecto ETEWI (ANR-23-CE26-0012) y cuenta con el apoyo de la Plateforme Universitaire de Données de Lille (PUDL) y de la región de Hauts-de-France. Se accedió a los datos confidenciales a través del Centre d’accès sécurisé aux données (ref. 10.34724/CASD).

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no incurren en ningún conflicto de intereses con respecto al presente artículo.

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